De mes en mes

2017 Puede que la crisis que vivimos sea históricamente un chispazo para una necesaria llama que impulse cambios en la senda del socialismo.

Ginés Fernández González. Director de Mundo Obrero 30/01/2017

Ha pasado un siglo desde que se produjeran los hechos históricos de la Revolución Socialista de Octubre en Rusia que cambiaron el mundo a principios de siglo XX, y tras ellos la historia de las relaciones entre los oprimidos y los explotadores no serían las mismas, abriendo las puertas a cambios extraordinarios en el capitalismo mundial en favor de las clase trabajadora y la libertad de los pueblos. El PCE como hijo de la revolución de octubre celebrará durante todo el año el centenario.

El terrorismo fascista asesina en Atocha a luchadores por la libertad

A estos extraordinarios hechos nos referiremos más adelante, no sin antes reseñar otro momento histórico para el PCE, como son los asesinatos de los y las camaradas abogados laboralistas de Atocha por el terrorismo fascista sucedidos el 24 de enero de 1977. Así lo exponía Mundo Obrero el 27 de enero: La gran conspiración fascista contra el pueblo y la democracia ha recurrido, una vez más al crimen. Y una vez más la provocación del secuestro político. Detrás de los asesinos de “Cristo Rey” de los “Apostólicos Anticomunistas” de los provocadores que se enmascaran, están conocidas fuerzas prestas, una vez más, a sacrificar a España para salvaguardar sórdidos intereses. Y están servicios internacionales especializados en la instalación y el sostén de dictaduras terroristas.

Las y los abogados que sufrieron el atentado de Atocha fueron mártires por la libertad y la defensa de las clases oprimidas y trabajadoras. Su ejemplo de lucha fue la constante del Partido y sus militantes en la defensa de las libertadas y de la clase trabajadora. Por ello siempre estarán en nuestro recuerdo y nunca olvidaremos a quienes expusieron sus vida por las libertades.

Al PCE lo legalizaron sus militantes en la calle y en la sociedad

Y también conmemoramos el 40 aniversario de la legalización del Partido, acaecida el 9 de abril de 1977, tres meses después de los sangrientos asesinatos de Atocha, en el llamado “Sábado Santo”, por hacerse público ese día. Sobre estos hechos y el debate de la transición o régimen del 78, como se denomina a este periodo de la historia de nuestro país se han expresado en las últimas semanas varias opiniones, ninguna de ellas por parte del PCE, en las que según quién, escora el tema a sus intereses. Nadie duda de que el PCE fue el Partido que más lucho contra el régimen de terror de Franco, quien más lucho por las libertades en este país; quien dude lo hace desde una posición de miseria intelectual, por todas esas luchas el Partido estaba presente en las huelgas, manifestaciones, en los tajos, en la universidad, en la calle, dirigiendo asociaciones y todo el mundo lo sabía. Su legalización fue darle carta de naturaleza a algo que el Partido y el trabajo de sus militantes habían conseguido.

En esa lucha los y las comunistas nos dejamos muchos muertos, presos, torturados, represaliados, exiliados, etc. Como también en los últimos años del franquismo y del tardo franquismo fue el Partido el que organizaba la resistencia contra la opresión y la injusticia, en los despachos laboralistas no sólo se defendía a los trabajadores sino que se organizaba la protesta y la rebelión y los sucesos de Atocha fueron la respuesta de quienes se resistían a que en este país hubiera libertades.

El manido debate sobre la transición

Sobre el debate de la transición el PCE ha hecho su revisión y su autocrítica. Así, en 1996, en la Fiesta del PCE, el entonces secretario general Julio Anguita, en un discurso con una alta repercusión mediática y política en su momento, denunció el incumplimiento del pacto constitucional por parte de los distintos gobiernos de UCD, el PSOE y de los poderes fácticos y proclamó la ruptura con el consenso constitucional apostando por la República como propuesta que construyese un país de justicia, igualdad y derechos para las clases trabajadoras (http://goo.gl/m4yGLE). A la vez, en 2007, antes del inicio de la crisis fraude, Paco Frutos, Secretario General presentó un informe al Comité Federal en el que asumiendo críticas sobre el proceso, situaba al Partido en una propuesta de construcción de un nuevo marco político y social contra el bipartidismo y el capitalismo español en una estrategia de ruptura democrática (http://goo.gl/CDlhhZ). Propuestas en las que el PCE ha ido profundizando en estos años y que José Luis Centella ha enmarcado en la ruptura democrática para un Nuevo País.

Los hechos son propios del momento en el que toca vivir. Nosotros recordamos a quienes dieron su vida por la libertad, a las y los represaliados, a quienes durante estos cuarenta años con su lucha han estado cuestionando este sistema en los sindicatos, en las asociaciones, en las calles, en las movilizaciones, al igual que hoy hace la militancia del Partido en el ámbito en el que se encuentre en cada momento. Miramos al pasado para aprender y avanzar hacia un futuro en el que la clase trabajadora y la mayoría social tengan el poder y capacidad de decidir su futuro como hace 100 años lo escribió el pueblo ruso.

Aprender del hecho histórico más importante del siglo XX para avanzar en el siglo XXI

Dolores Ibárruri escribía en el 50 aniversario de la Revolución Socialista Rusa en las páginas del libro “De febrero a octubre de 1917” (Colección Ebro, 1977): “La victoria revolucionaria de Octubre de 1917, marca una línea divisoria, indeleble, entre dos vertientes históricas, entre dos mundos, entre dos épocas… La victoria de la revolución democrático-burguesa de febrero, y su entrelazamiento con la dictadura democrática de los obreros y de los campesinos, ejercida y representada por los Soviets, era el umbral, el prologo inevitable del Octubre Socialista”.

Dolores, a continuación, describe las luchas desde el levantamiento de diciembre de 1825 de un grupo de oficiales de Ejercito Zarista, la luchas campesinas de 1861, la revolución de 1905, la huelgas de 1912 en la Región de Lena y las penalidades de la guerra imperialista con el levantamiento de los obreros en los centros industriales más importantes de todo el país, así como las condiciones del capitalismo ruso que llevan a los hechos históricos de 1917. Una situación de convulsión social y política que fue la antesala del octubre revolucionario. Cada tiempo tiene la suya, puede que la crisis que vivimos sea históricamente un chispazo para una necesaria llama que impulse cambios en la senda del socialismo.

La pregunta que mucha gente se hace es si es posible que en el siglo XXI puedan darse hechos como los del octubre socialista. Posiblemente la respuesta estará en función de quién la dé. Nosotros y nosotras comunistas queremos celebrar este centenario para reflexionar, aprender y en su caso poner en práctica esas enseñanzas en la actual coyuntura histórica, así tanto el PCE como Mundo Obrero vamos a dedicar tiempo, espacio y todos los esfuerzos a esta tarea.

Publicado en el Nº 302 de la edición impresa de Mundo Obrero enero 2017

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