Angulo de refracción

La organización como interrogante

Constantino Bértolo 14/03/2017

Ahora que nosotros, las comunistas y los comunistas, estamos llamados a reflexionar sobre nuestra propia forma de organizarnos, parece conveniente recordar la identidad que como partido comunista nos dimos en la primera fase de nuestro XX Congreso de abril de 2016. Porque organizarse no es una cuestión abstracta ni académica ni cartográfica. Organizarse es la materialización estratégica que nos construye como herramienta para el combate, para el logro de aquellos objetivos que nos identifican y constituyen en cada momento concreto y en el contexto de un sistema, el capitalismo, que a su vez ha organizado sus mecanismos ideológicos, políticos y económicos para mantener su actual posición de dominio y ventaja en la lucha de clases.

¿Sabe los caminos de la supervivencia y la aniquilación? Militantes de base interrogados sobre doce cuestiones capitales. Rompan filas. Bruno Vidal. UDP Ediciones. Santiago de Chile

Recordemos que entre los objetivos, aprobados en la primera fase de nuestro congreso, se encuentran el incrementar la percepción entre la clase trabajadora de su situación y conciencia de clase, y el asumir que, junto al conflicto central de la contradicción capital-trabajo, existen otras formas de confrontación social como la lucha por la emancipación de las mujeres o por la preservación ecológica, que afectan a contradicciones específicas y que también forman parte de la lucha de clases, “Lo que supone –decíamos- desarrollar una estrategia, una táctica, unas prioridades y unas formas organizativas adecuadas para optimizar nuestras acciones en las condicione actuales”.

¿Qué autoridad está en posesión de los poderes públicos? Rompan filas. Bruno Vidal.

Objetivos y organización son las dos caras de una misma moneda y ya en la primera fase del congreso, y en el momento en que se señalaba la necesidad de “recuperar el trabajo organizado de los comunistas en el ámbito sindical” se adelantaba que era “inaplazable abordar formas de sectorialización del partido, incluidas las concernientes a frentes o ámbitos de actuación política, pero ante todo y muy especialmente en el seno del movimiento obrero”. Esta clara referencia a la sectorialización del partido fue recibida de manera positiva tanto por aquella parte de la militancia que manifestó sus reservas en el momento eurocomunista en que se impuso la territorialización, como por aquella otra que entiende la conveniencia de recuperar, sin nostalgias, la condición leninista que, más allá de las declaraciones oficiales, forma parte de nuestra identidad comunista.

¿Si los enemigos son demasiado poderosos usted debe evitarlos? ¿Sabe discernir los flancos vulnerables de los contrincantes? Bruno Vidal

Pero el leninismo no es, aunque también, una mera cuestión de carácter o identidad –la capacidad y voluntad para convertir una decisión en hechos- sino una forma de conocimiento: “análisis concreto de la situación concreta” que no resulta siempre fácil de ejercer por cuanto que “concretar lo concreto” nunca resulta unívoco. Es precisamente esa dificultad la que obliga, y permite, a un partido que se reclame en la tradición leninista, a resolver las diferencias de manera dialéctica, por medio de la confrontación de interpretaciones y propuestas. Y esa es la tarea que la militancia espera que esta segunda fase del XX Congreso plantee, resuelva y ponga en práctica.

¿Sabe combinar lo ortodoxo y lo heterodoxo en una campaña militar?¿Qué es imprescindible para obtener una victoria completa? Bruno Vidal.

Fijar objetivos es determinar las formas de organización más adecuadas en cada momento para optimizar nuestras acciones en las condiciones actuales. Determinar prioridades y tiempos es condición que resulta imprescindible pues, solo concretando estas, el partido, más allá de un programa de buenas intenciones, estará en condiciones no solo de controlar, orientar y evaluar su cumplimiento, sino también, y esto es clave para su funcionamiento, de exigir responsabilidades si fuere necesario. Porque no olvidemos: un partido es una suma de responsabilidades.

Mencione lugares donde se concentren los arsenales de guerra. Bruno Vidal

La interpretación personal de esa situación concreta me lleva a formular dos prioridades: en primer lugar la necesidad absoluta de incrementar de manera urgente las cifras de afiliación a nuestro partido. Somos pocos. Insuficientes si queremos intervenir con mínima eficacia sobre las realidades que nos rodean. Necesitamos ampliar nuestra presencia en todos los ámbitos de la sociedad y por mucha y buena que sea la voluntad lo cuantitativo es una exigencia material insoslayable. Hay que estar. Hay que crecer. Hay que actuar. La segunda urgencia entiendo que es asumida y compartida por todos: hay que intervenir en los sindicatos, entrar en ellos, mediar y orientar. Hay que militar en los lugares del trabajo. Antes del fordismo, en el fordismo y después del fordismo. Ese frente debe ser para nosotros, como partido comunista, nuestro primer proceso constituyente.

Publicado en el Nº 303 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2017

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