La cantante mexicana falleció ayer 5 de agosto alrededor de las 20:00 horas (hora peninsular española) en el Hospital Inovamed de la ciudad de Cuernavaca, capital del estado de Morelos, al sur de México DF.
Vargas llevaba ocho días ingresada con graves afecciones en varios órganos; el último parte médico, difundido el sábado por el hospital, recoge que la cantante padecía insuficiencia cardiaca congestiva descompensada, fibrilación auricular paroxística compensada, fallo renal crónico agudizado, neumopatía intersticial crónica, hipertensión pulmonar severa y enfermedad cardiaca pulmonar.
La mexicana ya tuvo que ser ingresada en Madrid el pasado 12 de julio debido al agotamiento sufrido tras varios recitales como el que ofreció en la Residencia de Estudiantes junto a Martirio, Raúl Rodríguez y Miguel Poveda.
«SILENCIO, SILENCIO: A PARTIR DE HOY LAS AMARGURAS VOLVERÁN A SER AMARGAS… SE HA IDO LA GRAN DAMA CHAVELA VARGAS», se puede leer en su cuenta oficial de Twitter, @ChavelaVargas.
La artista nació en Costa Rica el 17 de abril de 1919 pero se trasladó a México con 17 años, país en el que residiría toda su vida y que es ya su última morada. Durante muchos años cantó en la calle por unas monedas hasta que a los treinta, de la mano de José Alfredo Jiménez, se hizo cantante profesional.
De personalidad dominante, franca y optimista, según cuentan, nunca negó su fuerte alcoholismo ni sus amores con otras mujeres, entre las que cabría mencionar a la pintora Frida Kahlo.
El pasado mes de abril de 2012, la cantautora presentó el disco La Luna Grande, su última producción, en la que recuerda al poeta Federico García Lorca interpretando sus textos con el acompañamiento de algunas de sus músicas más conocidas.
La voz femenina de México por excelencia se ha apagado para siempre, pero en el recuerdo nos quedan sus múltiples y grandes éxitos como La llorona, Macorina o Piensa en mí.







