Nicolás Maduro ha perdido 700.000 votos de los acumulados por Hugo Chávez en su última victoria electoral. Los ha recibido Henrique Capriles que pierde ahora por sólo 235.000 votos.
Maduro: 7.505.338 (50,66%). Capriles: 7.270.403 (49,07%).
“Esto es un mientras tanto”, ha dicho Capriles al exigir un recuento de todas las papeletas. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha hecho un llamamiento “a la paz, a la unión y al reconocimiento del resultado”, asegurando que garantiza el respeto a la Constitución.
La oposición y sus aliados de la Administración Obama habían advertido que, si Maduro ganaba por menos del 2%, no reconocerían el resultado y saldrían a la calle para impedir que formase un nuevo gobierno.
De la gestión de Maduro depende ahora la recuperación de la confianza en el proyecto de soberanía nacional, justicia social e integración latinoamericana. Los discursos iniciales de confrontación por el casi empate electoral podrían desembocar en alguna forma de negociación.







