El pasado día 10 de abril tuvo lugar en Bruselas, en la sede de la Casa Internacional de los Sindicatos, la Conferencia organizada por el Partido de la Izquierda Europea y por la Fundación afín Transform! sobre la deuda europea, bajo el lema “Juntos podemos acabar con el problema de la deuda y la austeridad en Europa”. Fue concebida la conferencia como debate de política económica sobre la cuestión crucial de la deuda, la austeridad y la crisis en la UE. En la práctica era el pistoletazo de salida de la campaña electoral del Partido de la Izquierda Europea con intervenciones introductorias de Pierre Laurent, presidente del PIE, Gabi Zimmer, presidenta del GUE/NGL, y Alexis Tsipras nuestro candidato a presidir la Comisión Europea.
El desarrollo de la misma fue en cuatro intensos paneles, a lo largo de más de 10 horas con más de 50 oradores de 20 países. El primer panel fue dedicado al análisis con intervenciones entre otros de Elena Papadopoulos, Trevor Evans, Alberto Garzón y Ricardo Cabral; el segundo al objetivo de acabar con las desigualdades en la UE, con intervenciones entre otros de Eric Toussaint y Fabio Amato; el tercero a los ejemplos de América Latina e Islandia cuando sufrieron el mismo problema, bajo la moderación de Maite Mola; y el cuarto a las propuestas que desde la izquierda europea se hacen con la participación entre otros de Joachim Bischoff, Teppo Eskelinen y Heinz Bierbaum.
Las tres ideas que se barajaron en la jornada fueron, en primer lugar que es una crisis del modelo capitalista, de la globalización neoliberal, no solamente un problema de descontrol financiero, en segundo lugar que hay precedentes en Europa y otras partes del mundo (América Latina) de que la austeridad es el peor remedio, y en tercer lugar que hay una alternativa desde la izquierda transformadora opuesta a la globalización neoliberal, solidaria y democrática. De esta forma se esgrimió el hecho de que la Conferencia de Londres de 1953 sobre la deuda de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, al considerarla impagable por la dramática situación de una Alemania destrozada y empobrecida, se puso como objetivo por una parte la condonación y por otra el estímulo a la producción económica con la finalidad de superar la crisis. En el caso actual de la Unión Europea, esta deuda es consecuencia de la socialización de las pérdidas privadas y por ello es moralmente inaceptable su asunción pública y de ahí la exigencia de una auditoria y la negativa a su incorporación a las cuentas públicas. Por último, en tercer lugar quedó claro que la solución no puede llevarse a cabo con una reducción o eliminación de las prestaciones públicas relativas a derechos humanos básicos (sanidad, educación, bienestar social, etc.) sino que ha de basarse en la creación de nuevas instituciones financieras con fondos públicos movilizando recursos financieros por el Banco Central Europeo (con otra filosofía y legalidad, claro está controlado democráticamente) para así crear millones de empleos estables, dignos y satisfaciendo necesidades humanas, de forma respetuosa con la naturaleza.
La participación del PCE, de IU, y de EUiA fue notable. Desde la vicepresidenta Maite Mola, pasando por Willy Meyer, Paloma López, José Antonio García Rubio, Alberto Garzón, Adoración Guamán, Toni Barbará, Pedro Marset, Angels Tomás, Ginés Fernández, o Manuel Martín como Presidente de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y Unai Sordo de CC.OO. del País Vasco.
La clausura fue hecha, resumiendo los puntos más importantes, por Frederic Boccará del PCF y del grupo de trabajo de economistas del PIE y por Haris Golemis, presidente de Transform! y destacado militante de Syriza.






