Alcazar de San Juan contra la privatización de la Empresa Municipal de Aguas

Un pueblo contra una privatización

Estamos seguros de que la empresa es viable y puede seguir en manos públicas y, quizá, ese revulsivo haya sido parte del éxito de las acciones y manifestaciones de la Plataforma.
Foto: Alberto Hernández

Alcázar de San Juan ha ocupado un espacio destacado en diversos noticiarios por su ejemplo de lucha contra la privatización de la Empresa Municipal de Aguas. Antes de entrar en detalles vamos a dar una somera información que ayudará –creemos- a entender el origen de esa lucha y los diferentes elementos que la han motivado.

Así, en primer lugar, cabe destacar que la empresa tiene más de cien años (en 1907 comienzan las obras en el pozo de las Perdigueras, del que actualmente seguimos bebiendo) y muchos trabajos de canalización, zanjas, extracción, etc. lo realizaron los vecinos de modo altruista o voluntario. Se trata, por lo tanto, de un servicio íntimamente ligado al pueblo y que éste percibe como suyo. En segundo lugar, la actual empresa municipal prestaba un servicio eficaz y eficiente. En general el agua de Alcázar era suficiente, asequible, óptima… y el servicio, además, tenía una alta prestación (tanto en la diferencia entre agua captada y agua de boca –el agua que consumimos- como en la prontitud para resolver averías o con los trámites administrativos comunes). Esto es, los vecinos y vecinas de Alcázar estaban no sólo contentos con el servicio sino que, además, se había convertido en referente sobre gestión. Por poner un apunte más sobre este tema, decir que Aguas de Alcázar es socio fundador de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS) junto a ciudades como Sevilla o A Coruña. Por último, señalar que el Consejo de Administración (el órgano colegiado de dirección) era plural desde su creación en 1992 y en él siempre ha habido partidos de la oposición (aunque no todos), los dos sindicatos mayoritarios y un representante vecinal.

Hechos estos tres apuntes debemos entrar en las cuestiones más políticas. En las elecciones de mayo de 2011 se produce un cambio en el Consistorio: de un PSOE que gobernaba en mayoría absoluta pasamos a un Equipo de Gobierno compuesto por el PP y CxA (estos últimos un partido independiente difícil de catalogar ideológicamente pero que podemos definir entre el centro, el populismo y el oportunismo). Hace ya un año anunciaron el cambio en el modelo de gestión argumentando que la empresa estaba en quiebra. Para muchos ciudadanos esto fue una sorpresa, entre otras cosas, porque ninguno de los partidos llevaba en sus programas la privatización de la empresa de aguas.

Nos vamos a ahorrar una explicación detallada de todo el proceso administrativo (aunque al final retomaremos este tema) pero podemos afirmar que desde la presentación de la Memoria Técnica (que tuvo más de 500 alegaciones) hasta la última resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (que ha paralizado la concesión) todo el proceso –decíamos- ha sido una verdadera chapuza.

Respuesta ciudadana
Creemos más interesante explicar cómo se ha organizado la respuesta ciudadana, cómo surge y qué pasos ha dado hasta estos momentos. Y no es fácil de contar. Quizá el pistoletazo de salida esté marcado por una primera asamblea de organizaciones políticas y movimientos sociales (DRY, IU, PSOE, CCOO, UGT, AAVV, Plataforma defensa sanidad, en defensa de la educación…) que convoca a la ciudadanía, es decir, a los hombres y mujeres a título individual y que consigue, en muy poco tiempo, una dinámica propia e independiente de las organizaciones que lo impulsaron. Dicho de otro modo, un movimiento ciudadano plural y heterogéneo con capacidad para recoger más de 11.000 firmas contra la venta (Alcázar tiene algo más de 30 mil vecinos), capaz de organizar un encierro en el Ayuntamiento de 26 personas durante varios días, capaz de organizar una Consulta Popular en la que votan 8.000 censados (y con el abrumador resultado de un 99% de los votos a favor de que la empresa siguiera en manos públicas), capaz de organizar mesas informativas todas las semanas, una asamblea abierta semanal, una fiesta del agua, varias conferencias, dos proyecciones de películas, una manifestación-concentración cada viernes… es decir, una cantidad ingente de actividades y propuestas contra la privatización.

Todos los argumentos favorables a la venta o son falsos o están demediados y son poco convincentes. De hecho, estamos seguros de que la empresa es viable y puede seguir en manos públicas y, quizá, ese revulsivo haya sido parte del éxito de las acciones y manifestaciones de la Plataforma. Quizá Alcázar pueda servir de ejemplo para otros municipios en los que se esté privatizando el agua (u otros servicios) y quizá, también, los lectores de este artículo se estén preguntando qué hemos hecho desde IU. Aunque la respuesta tendría que ser explicada con detalle vamos a resumirla: Nada. Lo único que hicimos fue ser coherentes en la defensa de lo público, no buscar en ningún momento el protagonismo de las movilizaciones, no pegar codazos por salir en las fotos, sumar a todos nuestros hombres y mujeres a las luchas –como un vecino más-, aportar nuestros conocimientos técnicos, informáticos, legales, de márquetin… es decir, nuestro mejor valor, sumar a nuestra gente, ser parte del movimiento.

Actualmente la venta está paralizada. Seguro que volverán a intentarlo y seguro que recibirán una masiva respuesta.

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