2014 ha sido un año de resistencias y fortalecimientos.

América Latina y Caribe 2014

En Venezuela el Gobierno Bolivariano ha aguantado el ataque social, con asesinato de dirigentes incluido, así como el ataque económico.

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Foto: Ismael Francisco / cubadebate

Eppur si muove
(Galileo Galilei, 1633)

“Y sin embargo se mueve”. La tradición dice que ésa fue la frase que pronunció el científico italiano luego de abjurar, Inquisición mediante, de sus teorías heliocéntricas.

Si un lector repasa las noticias procedentes del continente americano durante 2014, pese a las altisonantes mediasverdades o completas mentiras de los medios de comunicación lacayos del sistema, podría definir con estas mismas palabras el estado del proceso bolivariano en desarrollo.

Desaparecida físicamente la figura continental y aglutinadora de Hugo Chávez Frías, arreciaron los ataques contra los diversos procesos regionales y pareciera que los mismos se encerraron en sus fronteras con escasos atisbos por encima de ellas.

Sin embargo, los procesos no se detienen (ni se inician) por decreto.

Hace 50 años, el Comandante Ernesto Che Guevara intervenía en nombre de Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Su discurso no tiene desperdicio (ver http://www.rebelion.org/noticia.php?id=146532), y sus conceptos tienen una tremenda actualidad. Decía el Che en 1964, y dice hoy sobre las luchas populares que “La hora de su reivindicación, la hora que ella misma se ha elegido, la vienen señalando con precisión también de un extremo a otro del Continente (…) Ahora sí la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia (…) Porque esta gran humanidad ha dicho «¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia”.

Y pese a las apariencias, vueltas y revueltas, en esto está el pueblo continental. Con el mismo enemigo principal de entonces, las palabras resonaban en la sede de la ONU aquel diciembre de 1964: “debe quedar claramente sentado que el gobierno de los Estados Unidos no es gendarme de la libertad, sino perpetuador de la explotación y la opresión contra los pueblos del mundo y contra buena parte de su propio pueblo”.

2014 ha sido un año de resistencias y fortalecimientos. En el aspecto electoral, el balance es bastante positivo.

En el mes de febrero se realizó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en El Salvador, donde en el ballotage -y pese a la campaña mediática- logró la presidencia el candidato del Farabundo Martí de Liberación Nacional, el ex comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén. Ahora están trabajando fuertemente para las legislativas y municipales de marzo del 2015, fundamentales para lograr mayorías que permitan emprender los cambios necesarios. En el mismo mes las presidenciales y legislativas de Costa Rica dejan el saldo de la irrupción del izquierdista Frente Amplio que logró algo más del 17%, aunque tuvo en su contra no sólo a los medios sino también a notorias multinacionales que hicieron desfachatadamente campaña en su contra.

Panamá, también tuvo su momento electoral, y en él triunfó el nacionalista de derechas Partido Panameñista, aunque el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática obtuvo un esperanzador 28% enarbolando las banderas antiimperialistas de Omar Torrijos.

En este apretado paneo por las jornadas electorales no quedan fuera países pequeños, ya que como señalaba el Guerrillero Heroico en el discurso que recordamos, “No hay (…) fuerza desdeñable, porque ya no hay pueblos aislados”. >Antigua y Barbuda es un pequeño país caribeño de habla inglesa de unos 90.000 habitantes, integrante de la Alianza Bolivariana de América (ALBA). Allí en junio triunfó el Partido Laborista, desplazando al oficialista Partido Progresista, pero con objetivos que son, en principio, similares.

En Colombia se está desarrollando parte del núcleo de las luchas de los pueblos de América Latina y el Caribe. Con un imbricado entrecruzamiento de planteos y posicionamientos. En las presidenciales, visto el peligro que representaba el candidato uribista y sus planes de intensificación de la represión social y notoriamente guerrerista hacia dentro de Colombia e intervencionista hacia fuera, hasta la izquierda apoyó la reelección del derechista Santos con la baza fundamental de respaldar el proceso de paz abierto con las FARC-EP, proceso que recientemente tuvo que sortear una extraña acción por parte de un alto jefe militar cuya intencionalidad aún la cubre un neblinoso manto. El acuerdo de paz necesita de un cese bilateral del fuego, objetivo imperioso que a esta altura del conflicto de las negociaciones debería contar con escasas o nulas oposiciones, y que sin embargo el Gobierno del presidente Santos viene dilatando peligrosamente.

Los recientes procesos electorales vividos en Bolivia, Brasil y Uruguay han demostrado que a medida que los gobiernos tienen mayor capacidad de cumplir con las promesas, mayor es el índice de apoyo popular del que gozan. En los casos recién mencionados los gobiernos bolivarianos o progresistas han revalidado apoyos, aunque unos con más dificultad que otros. Si observamos lo sucedido en las legislativas de EEUU, vemos que Obama ha incumplido numerosas e importantes medidas que acompañaron su triunfo, por lo que el Yes, We Can que ilusionó a tantas personas y logró la movilización de latinos y negros, quedó sólo en una consigna vacía. Los acontecimientos de violencia racista por parte de las fuerzas policiales, y la represión de las manifestaciones de protesta, llevaron a estallidos sociales en varios puntos de los Estados Unidos, desnudando una realidad política y social que se pretende y no se puede esconder.

Para finalizar el recorrido electoral, el pasado 9 de diciembre hubo elecciones en la Mancomunidad de Dominica, ubicada en el Caribe y de habla inglesa, la mayoría de sus 73.000 habitantes apoyaron al Partido Laborista. Al respecto, el presidente venezolano Nicolás Maduro expresó en un comunicado oficial que “La reelección del Partido Laborista de Dominica (DLP), por tercera vez consecutiva, (…) demuestra el elevado nivel de conciencia política y de compromiso con la unión Latinoamericana y Caribeña que, con el Primer Ministro Skerrit al frente, ve sin duda garantizada la continuidad en el proceso de construcción de la Patria Grande, como la soñaron el Libertador Simón Bolívar y nuestro Comandante Hugo Chávez”.

Pero no todo son elecciones. En Venezuela el Gobierno Bolivariano ha aguantado el ataque social, con asesinato de dirigentes incluido, así como el ataque económico que entre uno y otro pretendían desestabilizar al gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro, que respondió con la profundización de las medidas tendentes al cambio de modelo económico. La actual bajada de los precios del petróleo influye negativamente en los planes venezolanos, puede provocar una ralentización de la aplicación de las medidas, y pondrá nuevamente a prueba la solidez del tejido social implicado en el proceso liberador.

En Argentina, las miradas están puestas en las presidenciales del próximo año, así como en el ataque feroz de los fondos buitre a la economía del país y la resistencia numantina que ofrecen los grandes medios de comunicación aliados a sectores retrógrados de la justicia. Considerando que la presidenta Cristina Fernández no puede presentarse nuevamente, no está claro que se logre aglutinar una fuerza social de progreso con un(a) candidato(a) que sea capaz de cosechar los éxitos de los gobiernos Kirchner y que profundice en las reformas sociales y económicas.

En Chile la movilización social de la mano de una izquierda (Partido Comunista), que participa del gobierno sin abandonar la calle, ha logrado una reforma fiscal que permite el anuncio de la presidenta Bachelet de la gratuidad de la enseñanza universitaria para el próximo año.

Para finalizar, pese a la ausencia de una figura carismática de vuelo continental como la de Hugo Chávez, la integración regional retoma el camino. Así lo indican las actividades de la CELAC, de UNASUR y del ALBA, que cumple su décimo aniversario incorporando a dos países caribeños, Granada y San Cristóbal. En el marco de las celebraciones de dicho aniversario, Nicolás Maduro expresó que “El ALBA es una referencia mundial de que sí se puede construir otro mundo”.

Pese a que han pasado 50 años, indudablemente suenan actuales las palabras del Che Guevara, cuando señalaba que “esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado, que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron”.

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