Además de avanzar en el documento del Congreso y la nueva estructura con la que se dotará el Partido de la Izquierda Europea (PIE) para trabajar a partir de ahora, el Consejo de presidentes del PIE, reunidos el viernes 1 de julio en París, analizó y valoró los nuevos movimientos tectónicos sobre el suelo en el que se levanta la Unión Europea, como han sido el voto del Reino Unido, el pasado 23 de junio, a favor del Brexit, y las elecciones generales en España del pasado 26 de junio, entre otros temas, como el TTIP y otros tratados de libre comercio, la lucha contra la Ley del Trabajo en Francia y el creciente autoritarismo del gobierno francés y el peligro de la repetición de las elecciones en Austria, que esta vez podrían dar la victoria a un gobierno de extrema derecha en el corazón de Europa.
Sobre el Brexit se partió del respeto al voto expresado en las urnas a la vez que se señalaron algunas advertencias y peligros. En el capitulo de las advertencias, la del rechazo de una mayoría a una Europa neoliberal de austeridad que mandata en contra del interés de los pueblos, y la necesidad de que la Unión Europea comprenda las consecuencias de sus políticas.
El impacto del Brexit
El rechazo de los británicos a la Unión Europea no es comparable al No que dieron los franceses al Tratado Constitucional en 2005. El referéndum francés fue una batalla de la izquierda contra el neoliberalismo del tratado, mientras que el “No” del Reino Unido está marcado por la desesperanza y no es progresista, aclaró Pierre Laurent.
En el apartado de los peligros, el hecho de que ha sido “un voto marcado por la pujanza de una ideología que alimenta una rivalidad nacionalista que es muy preocupante para el futuro no sólo del Reino Unido sino de toda Europa” según argumentó el presidente del PIE. Se añade, además, el peligro real de que lo pueda utilizar la extrema derecha, de que tenga un efecto contagio. No crea una alternativa frente al neoliberalismo sino, al contrario, un aumento de las rivalidades. Como respuesta propuso intensificar la relación del PIE con las fuerzas progresistas del Reino Unido, sugiriendo “el envío de una delegación que vaya al encuentro de fuerzas progresistas en el Reino Unido e Irlanda, para poder profundizar nuestra apreciación”.
Pierre Laurent expuso la posición del PIE de resistencia a esta UE liberal y el trabajo para acabar con la política de la Austeridad. Se trata, en definitiva de “reconstruir Europa sobre el principio de la solidaridad entre los trabajadores europeos protegidos por derechos comunes, no sólo en el trabajo sino también frente a las transnacionales y la mundialización”.
Análisis de las elecciones en España
Respecto a las elecciones generales en España, en las que las encuestas situaban a la candidatura de confluencia de Izquierda Unida, Podemos y otras formaciones políticas como segunda fuerza en el país, se analizó lo que pudo suceder con unos resultados que si bien frustraron las ilusiones despertadas, dejaron por primera vez una importante fuerza emergente de izquierdas con un peso importante en el Parlamento reuniendo 71 diputados y el 20% de los votos. El secretario general del Partido Comunista de España, José Luis Centella, argumentó cómo la política de miedo practicada por todos los partidos actuó contra Unidos Podemos, y el sock causado por el Brexit tres días antes de las elecciones perjudicaron los resultados de la izquierda, unido al aumento de las abstención respecto a las elecciones del pasado 20 de diciembre. Aún así se valoró muy positivamente que en España se haya constituido una importante fuerza política emergente con la que trabajar y que se sume en el panorama europeo a las de Grecia y Portugal.
Resolución contra los tratados de libre comercio
Una batalla fuerte sobre el tablero es la que se libra contra los tratados de libre comercio, como el TTIP y el CETA, que cada vez cuentan con mayor oposición, especialmente en países como Alemania y Francia, que están en fase muy avanzada de negociación, sobre todo el tratado con Canadá. La lucha de la izquierda, como explicó Pierre Laurent, es que la ratificación de esos tratados se realice en cada uno de los parlamentos nacionales, algo que se intenta evitar a toda costa, debido a los temores de que se rechace el acuerdo.
Y así se expresó en una resolución (www.european-left.org) aprobada por el Consejo de Presidentes, que explica que el TIPP y el CETA son mucho más que acuerdos comerciales; son la forma en que nuestras economías podrían ser gobernadas, afectará a los stándares y las regulaciones de los ciudadanos europeos y estadounidenses, a la seguridad alimentaria y a los servicios que puedan dar los municipios, entre otros temas.
Por eso el PIE, a través de su resolución, urge a la Comisión Europea que pare todo proceso de negociación. Exige que la ratificación de dicho tratado se haga a través de cada uno de los Parlamentos de los estados miembros de la Unión Europea y el del Parlamento Europeo, y hace un llamamiento para oponerse a una aplicación provisional antes de que se tome una decisión democrática.
Batalla contra la Ley del Trabajo en Francia
Otra batalla en curso es la que mantienen los sindicatos, con la CGT a la cabeza, contra la Ley del Trabajo en Francia, cómo esta ley de desregularización laboral ha dividido al propio partido socialista, los intentos de criminalizar la protesta y la postura cada vez más autoritaria del gobierno que ya aplicó la ley 49.3 para pasar su tramitación al Senado sin necesidad de votarla en el Parlamento. Un artículo al que Manuel Vals podría volver volver a recurrir debilitando aún más a la democracia francesa.
Y otra democracia que también podría debilitarse próximamente es la austriaca ante el anuncio de anular las últimas votaciones a causa un procedimiento formal. Si hace poco más de un mes el partido de extrema derecha estuvo a punto de ganar las elecciones en la segunda vuelta, ahora tras el Brexit tendría más posibilidades de imponerse respecto al candidato ecologista.
El diagnóstico de la situación fue acompañado de una parte propositiva en algunos temas en los que el PIE lleva tiempo trabajando, como una Conferencia Europea de la Deuda y la evasión fiscal para comienzos de año; un seminario de lucha contra la subida de la extrema derecha, en la que está trabajando el PCF; la batalla contra la militarización de Europa; el Foro del Mediterráneo que se celebrará la próxima primavera en España; la reunión con el Foro de Sao Paoulo en Berlín en las vísperas del Congreso; y la preparación de la Conferencia de Africa, entre otros temas.







