Que le expliquen a Santiago Abascal cómo Enrique Santiago hizo posible el acuerdo de paz en Colombia

Los narcos eran y son los paramilitares consentidos por Estados Unidos, las Fuerzas Armadas y la oligarquía política colombiana
Alianza para matar a Pablo Escobar entre el gobierno del presidente César Gaviria, la CIA, el cartel de Cali y los paramilitares.

El gobierno de Colombia y la CIA engendraron a los narcoparamilitares que ahora inundan España de cocaína. No eran las FARC una narcoguerrilla. Los narcos eran y son los paramilitares consentidos por Estados Unidos, las Fuerzas Armadas y la oligarquía política colombiana.

El Observatorio Europeo de las Drogas calcula que 800 toneladas de cocaína llegan cada año a la Unión Europea desde Colombia a través de España. Un negocio de 25.000 millones de dólares.

Así penetra en nuestro país el poder narcoparamilitar que se engendró en Colombia hace veinticinco años como consecuencia de la alianza para matar a Pablo Escobar, en la que participaron el gobierno del presidente César Gaviria, la CIA, el cartel de Cali y los paramilitares.

Estados Unidos necesitaba acabar con Escobar no para combatir el narcotráfico sino para eliminar a un testigo, a quién había sido su cómplice en la financiación de los contras antisandinistas con el negocio de la cocaína manejado por la CIA.

A cambio de su colaboración, los narcoparamilitares consiguieron una impunidad absoluta que se fortaleció durante el doble mandato presidencial de Álvaro Uribe. Ahora, con Iván Duque, colocado por el uribismo en la presidencia, la alianza de los narcos con los escuadrones de la muerte inunda de cocaína a la Unión Europea y de asesinatos a Colombia, con cincuenta matanzas en tres meses.

Cuando Santiago Abascal acusa a Enrique Santiago de ser el abogado de los narcotraficantes de las FARC (¡qué barbaridad!), es muy fácil responderle aunque sea una pérdida de tiempo porque lo único que pretende es salpicar con la mierda fascista a la democracia que combate a la pandemia.

Aunque es inútil porque sus ladridos no atienden a razones, ahí van dos respuestas para Abascal. Que le pregunte al ex presidente de Colombia Juan Manuel Santos cuánto le deben al Secretario General del PCE por su imprescindible intervención para hacer posible el Acuerdo de Paz con las FARC. Que le pregunte a la Fiscalía General de Colombia que en 2014, mientras se negociaba con los insurgentes, aseguró con absoluta contundencia que “las FARC no son ni narcotraficantes ni terroristas”.

Ilustración: Juan Kalvellido

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