Los migrantes españoles en Europa son ahora más vulnerables

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Si el aislamiento o el terror a un contagio en época de coronavirus no es algo sencillo de manejar, imagínese todo esto vivido en un país ajeno luego de haber sido obligado por las circunstancias de escasez, hambre y desesperación a dejar atrás su tierra, su familia y todo por lo que usted ha luchado en la vida. Resulta desesperante estar en medio de la nada, con las manos vacías y sin saber a qué lugar llamar hogar para cumplir con una medida preventiva de aislamiento.

Con la interrupción de los programas de acogida, la suspensión de los trámites de asilo y la cuarentena, los migrantes españoles en Europa son más vulnerables que nunca frente a la pandemia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tres de cada cuatro personas migrantes y refugiadas con la crisis de la Covid-19 han tenido un impacto «significativamente negativo en sus vidas».

Son los resultados del estudio ‘ApartTogether’ que examina las formas en que la pandemia ha afectado a la vida de las personas migrantes y refugiadas. En el estudio participaron 30.000 personas migrantes y refugiadas que residen en 170 países de acogida. Este informe subraya cómo la Covid-19 ha tenido un impacto «desproporcionadamente duro” en este grupo poblacional. Constata cómo las personas migrantes y refugiadas han visto deteriorada su salud mental, encontrándose mayores niveles de depresión, preocupación, ansiedad y soledad en un 50% de los participantes. Este deterioro en la salud mental fue mayor entre las personas migrantes y refugiadas mayores de 65 años. Más del 70% de los que están en situación irregular explican cómo la pandemia les ha llevado a la pérdida o empeoramiento de sus condiciones laborales, más del 40% se enfrenta a preocupaciones para cubrir necesidades básicas como la comida y casi el 50% ha experimentado una peor atención médica desde el inicio de la pandemia. Por su parte, las personas migrantes y refugiadas que viven en la calle o en infraviviendas están a menudo expuestas al virus con herramientas limitadas para protegerse, así como tienen dificultades para acceder a los servicios de salud en el país de acogida. Un 35% de los participantes percibieron barreras para acceder a los servicios de salud en caso de necesidad por motivos económicos, y un 22% por temor a ser deportados.

Mantener la moratoria de desahucios

Como emigrante en Alemania reivindico que necesitamos abogar por la equidad en sanidad, garantizando el derecho a la salud de todas las personas, independientemente de dónde vengan y su situación. Los gobiernos no solo deben garantizar una cobertura sanitaria universal sino también una vivienda digna y oportunidades para el empleo en condiciones de igualdad, y para desarrollar redes y participar en la sociedad». Si el ejecutivo alemán no la prorroga, la moratoria de desahucios y lanzamientos finalizará a mediados de febrero. Cáritas pide que la moratoria se extienda como mínimo durante todo el año para conocer los verdaderos efectos de la pandemia y que haya tiempo para legislar. Además, consideran necesaria una exoneración del pago de las deudas para evitar el sobreendeudamiento. “Todos los desahucios programados en meses previos al COVID-19 están archivados y ahora van saliendo con cuentagotas”, asegura Cáritas. Y advierte que “no se debe desahuciar a quienes se encuentren desempleados o hayan sufrido un ERTE por la pandemia”. Solo te puedes acoger en caso de que puedas demostrar vulnerabilidad por culpa del COVID-19. Si ya eras vulnerable antes de la pandemia, no entras. Es el caso de muchos españoles emigrantes en Alemania.

Wuppertal (Alemania)

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