El gobierno de Bolivia ha explicado que “las autoridades judiciales van a continuar las investigaciones para definir la situación de los acusados de sedición, conspiración y terrorismo” tras las órdenes de detención contra diez presuntos implicados en el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales.
Los acusados son la presidenta golpista Jeanine Áñez, cinco de sus ministros y cuatro comandantes del ejército y de la policía.
Áñez, que permanece detenida mientras tres de sus ministros han huido, ha pedido la protección de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos. Mientras tanto se espera el resultado oficial de las recientes elecciones regionales y municipales en las que la presidenta golpista fracasó en su intento de blanquearse mediante el voto popular.







