El Tribunal Constitucional ha dictado una sentencia (STC RI 1960-2017), conocida en el día de ayer, por la que se da la razón a nuestra fuerza política tras resolver el recurso de inconstitucionalidad interpuesto contra el Real Decreto de 2017 del PP que, entre otras cuestiones, eximía a las entidades bancarias de pagar las costas judiciales en los procedimientos que los consumidores y usuarios se ven obligados a interponer en reclamación de sus derechos y tratando de recuperar las cantidades sustraídas por las entidades financieras en los préstamos hipotecarios.
El Tribunal Supremo (como de costumbre) junto el Partido Popular y la Banca, se resistieron a acatar las decisiones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que desde el año 2013 han venido dando la razón a los consumidores y usuarios de productos financieros sometidos a cláusulas abusivas. Esto es especialmente grave cuando se trata de la financiación de viviendas a través de préstamos hipotecarios.
El PP de Rajoy se puso al servicio de la banca
Una vez que el TJUE dictaminó que se debían devolver TODAS las cantidades cobradas de más por la Banca por aplicación de las abusivas y nulas cláusulas suelo, el partido del presidente M. Rajoy decidió en el año 2017 hacerle varios regalos al oligopolio financiero: En primer lugar, cambió la jurisdicción de los tribunales que debían resolver las demandas, creando un juzgado especializado por cada provincia. Esto creó un cuello de botella en la ya de por sí saturada jurisdicción civil española… Su consecuencia práctica es el sometimiento a largas esperas de la ciudadanía para recuperar lo que es suyo. En segundo lugar, eximió a los bancos de tener que pagar las costas judiciales causadas. Esto significa que la ciudadanía, pese a ganar el pleito tiene que afrontar el pago de defensa y representación.
Esas medidas contenidas en el infausto Real Decreto de 2017 fueron impugnadas por Unidas Podemos por inconstitucionales: ahora se nos da la razón… No en todo, pero sí en aspectos fundamentales. Las costas han de ser abonadas por los bancos que pierden en los tribunales. Y los pierden porque, sabiendo que no tienen nada que hacer, obligan a acudir a los tribunales a quienes quieren recuperar su dinero, simplemente para ganar por agotamiento… No todo el mundo puede permitirse aguantar años de espera y hacer frente a los gastos. Esto se acabó.
La batalla contra el oligopolio bancario, sus abusos y estafas, no ha terminado, pero desde luego que al menos tendrán que pagar… O devolver lo que sustrajeron, sin más.
Esta victoria, aunque parcial, nos llena de satisfacción a quienes militamos en el PCE y participamos de ese espacio amplio que nos representa en el Congreso de los Diputados que es Unidas Podemos. Que trabaja, gobierna… y hasta gana batallas en el campo minado del Tribunal Constitucional a favor de la clase trabajadora y los sectores populares.
Decían los juristas de la Universidad Obrera de París que el Derecho penal sirve para que los pobres no roben a los ricos, y el Derecho civil para que los ricos roben a los pobres… Cuanta razón, pero el derecho no es sino la expresión de la correlación de fuerzas sociales en un momento determinado. Si empujamos, lo revertiremos.







