JAIME CEDANO: Tenemos en Suenan Timbres a Karmen Ramírez Boscán, electa recientemente como congresista colombiana. Ha sido elegida a la Cámara de Representantes por la circunscripción internacional. ¿Quién es Karmen Ramírez Boscán?
KARMEN RAMÍREZ: Mi nombre tradicional es Wayunkerra, que significa “la Primera Hija de la Tierra, Hecha de Barro”. Nací en territorio wayuu de Colombia, en Maicao. Soy una mujer indígena del clan Epinayú, del pueblo wayuu, y desde siempre me he dedicado al trabajo en derechos humanos, más de 25 años. He trabajado denunciando la situación de violencia en el territorio del pueblo wayuu, y también he trabajado mucho con las mujeres indígenas, tanto en Colombia como en América Latina. Mi pasión ha sido el activismo social, el liderazgo social, me considero a mí misma una líder social defensora del agua, de la tierra y del buen vivir. Nunca he ido a una universidad. Antes de ganar la curul trabajaba como cocinera y limpiadora en un restaurante en la ciudad de Berna, donde vivo y tengo mi familia. Me he formado en derechos humanos, derechos de los pueblos indígenas, el sistema internacional. Hace 11 años vivo en Suiza y me declaro también refugiada del amor y constructora de procesos.
JC: Once años en Suiza. ¿Cómo surge la idea de ser candidata a representante a la Cámara por la colombianidad en el exterior?
KR: En el año 2018, con todo este fenómeno que estaba ocurriendo en América Latina y, por supuesto, en Colombia, para las elecciones en ese entonces un grupo de gente comenzó a hacer trabajo local en Suiza y Petro hizo el llamado a organizarse en el mundo. Nosotros atendimos ese llamado. Yo comencé a militar en la Colombia Humana, porque lo que más interesante me parecía era que no era un partido político, sino más bien un movimiento social, que estaba trabajando en una política para transformar el país, pero también desde los liderazgos sociales, desde los movimientos de base, desde la persona del común, y esto me llamaba mucho la atención. Aunque seguía haciendo activismo por Colombia también me involucré mucho en Suiza, especialmente con la lucha feminista y antirracista, sin dejar de hacer el trabajo con pueblos indígenas y especialmente con mujeres indígenas. Comencé a participar en todo esto y hace un año recibí varias hojas de convocatoria de la Colombia Humana Internacional, que estaba buscando candidaturas. Pero yo no tenía aspiraciones, no atendí la convocatoria. Días después me llamaron y me dijeron que querían tener una reunión conmigo porque habían pensado en mí como candidata a la Cámara de Representantes. Después de consultarlo con mi familia y con mi entorno acepté el reto a ser pre-candidata. El proceso fue violento y hostil, porque en Colombia lamentablemente seguimos sufriendo del síndrome de “Usted no sabe quién soy yo”, y nadie sabía quién era yo…
JC: Pero ahora sí. Y además reconfirmada, porque finalizó el escrutinio.
KR: Sí, falta el 3% pero ya está confirmado que la curul es del Pacto Histórico.
JC: Eres la única representante de una población regada por todo el mundo: desde la Patagonia hasta Siberia. Si nosotros quisiéramos agrupar a toda la diáspora colombiana, sería como reunir a toda la población de Andalucía. ¿Se siente mucha responsabilidad?
KR: Por favor, no me hagas esa pregunta. Yo todavía me despierto y miro el cielo desde la cama y pienso: “¿esto es real?” Es un desafío muy grande. En las circunscripciones territoriales las candidaturas son por una región definida. Pero nosotros hemos ganado en 51 países, y en estos momentos la gente está demandando atención en 51 países. Es una responsabilidad impresionante. Sobre todo, el desafío más grande es cómo mantener este proceso articulado desde la Representación a la Cámara, sin que esto se convierta en un representante totalmente desconectado de la colombianidad, como ha pasado hasta ahora. Eso es justamente lo que no queremos hacer. Queremos que la representación en el Congreso sea efectiva, queremos hacer Historia, queremos poner en la agenda política del Congreso la migración colombiana.
JC: Esa es mi siguiente pregunta: Prioridades en esa agenda legislativa.
KR: Yo creo que ya tenemos un logro muy importante en esa agenda. Haber ganado la curul por la circunscripción internacional ha puesto en la agenda política nacional el tema migratorio. Y eso es una de las prioridades que tenemos. Nuestro programa de campaña se llama “El Pacto por la Paz y el Buen Vivir de la Colombianidad en el Exterior”. Este pacto tiene 4 ejes temáticos: uno es un pacto por la migración colombiana; otro es un pacto por las mujeres, las diversidades y las poblaciones vulnerables; otros es el pacto por la paz; y el otro es el pacto por la Madre Tierra. En el pacto por los derechos de la migración hay un eje temático que tiene el slogan “No somos invisibles”, porque la colombianidad en el exterior ha sido ninguneada. Pero, eso sí, las remesas nuestras en el país sí cuentan.
En tiempos de pandemia la mano de obra calificada y no calificada de la colombianidad en el exterior mandaba remesas para la cotidianidad en tiempos de pandemia donde la economía estaba totalmente muerta. Ahí sí existía la colombianidad, pero para garantizar nuestros derechos, no; para garantizar la representación adecuada en consulados y embajadas, no contamos. Y ahí viene otra de las prioridades para trabajar en el Congreso, y es el hecho de que debemos llevar a cabo un censo de la colombianidad en el exterior para saber qué prioridades tenemos, dónde estamos localizados. Lo osegundo que queremos hacer es ampliar el espectro de la representación en el Congreso. Hay millones de colombianos fuera del país que hemos sido víctimas del conflicto armado y nos hemos quedado sin representación en el Congreso desde esa curul de paz. Pero además, es que una curul no es suficiente para atender 51 países, y vienen más.
JC: Yo escuché uno de los discursos que dio Gustavo Petro cuando vino a España, creo que el de Madrid. Hablaba del proceso que estamos viviendo los colombianos y colombianas de romper la invisibilidad. Los colombianos hemos salido por millones, por todas las razones: económicas, sociales, políticas, por amor… pero hay una gran mayoría en situación muy precaria, e incluso señalados por la violencia, el narcotráfico que marcan la imagen del país, y ha habido una tendencia a esconderse, no había sentimiento de orgullo. Ahora se está rompiendo esa invisibilidad. El colombiano salió cuando la marcha de las ruanas, se acordó de sus ancestros campesinos; salió con el Paro Nacional, y se expresó ahora en las elecciones. Esto ha sido determinante para arrebatarle esta curul que siempre ha estado en manos de la derecha, digamos los y las nadie del mundo, de Vallecas, de La Macarena, de barrio proletario, las personas ninguneadas le han quitado la curul a la gente de Miami. Esto ha sido tremendo. Porque el centro de poder de esta curul internacional en manos del uribismo y la derecha era Miami. Algo ha cambiado.
KR: Sí, claro. Antes la curul se definía solo en La Florida. Y, de hecho, el actual representante sólo hacía trabajo desde Miami y en Estados Unidos. No viajaba a llas regiones. Pero ahora la responsabilidad justamente es ¿qué vamos a hacer con todas esas personas que creyeron en este proyecto y que le apostaron a dejar de ser invisibles? Es, por supuesto, un desafío muy grande, pero lo que me parece también muy interesante es que Petro nos incluye ahora en su discurso, que Francia Márquez nos incluye. Que la migración está teniendo una importancia para la agenda política nacional y que, en el caso de que seamos Gobierno, que yo soy muy optimista, y por eso hemos estado aquí en Sevilla, invitando a la gente a que se una a ser testigos electorales, que se inscriban como jurados. Porque una cosa que sucedió en las elecciones pasadas fue otro estallido social, para comprometerse a cuidar la democracia colombiana. Ni siquiera con el intento de fraude se pudo ocultar que la gente está harta y que necesita un cambio.
JC: Hubo una movilización sin precedentes. Primero, para votar. Y luego, para rescatar MEDIO MILLÓN DE VOTOS, que significaron cuatro curules más para el Senado. ¿Estuvo muy apretada la gira por España?
KR: Sí, yo quisiera hacer un llamado a la calma también, porque hemos encontrado que como ganamos en el resto del mundo, la gente está demandando atención y presencia. No sabemos cuánto tiempo podamos asumir la presencia en las regiones. Pero lo importante es que sepan que estamos pensando en establecer estrategias para permanecer en contacto con la gente. Y es un desafío. Es que teníamos dos mil testigos electorales inscritos en el mundo, fuera de Colombia, cuidando las elecciones, cuidando el voto de la gente y la democracia. Y por supuesto esto implica un trabajo de conexión muy importante, que estamos desarrollando las estrategias para seguir manteniendo y alimentando.
JC: ¿Cómo se imagina la Colombia de los próximos años?
KR: Uy, mira. Yo me la imagino con Gustavo Petro y Francia Márquez dirigiendo el país, que vamos a poder comenzar a garantizar los derechos. Vamos a abrazar los Acuerdos de Paz, y esto nos va a permitir comenzar a trabajar en la educación, en la vivienda, en la salud, en la pensión que queremos. Y esto nos va a permitir vivir en dignidad. Y también me imagino un país que pueda seguir teniendo derecho a soñar.
(*) Jaime Cedano Roldán es militante comunista, superviviente del genocidio contra la Unión Patriótica en Colombia. Escritor y conductor del programa radial «Suenan Timbres» y colaborador de Mundo Obrero.







