Global Gateway, La Franja y la Ruta: proyectos contrapuestos o complementarios

La Iniciativa de la Franja y la Ruta ha aportado beneficios a más de 150 países pero la participación de los europeos sigue siendo muy limitada

·

·

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo y Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, con el presidente chino Xi Jinping en la cumbre UE-China celebrada el pasado 7 de diciembre | consilium.europa.eu
Charles Michel, presidente del Consejo Europeo y Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, con el presidente chino Xi Jinping en la cumbre UE-China celebrada el pasado 7 de diciembre | Foto: consilium.europa.eu

En diciembre de 2021, la Comisión Europea anunció la Global Gateway (Portal Global), una estrategia que pretende fomentar la inversión en proyectos de infraestructuras en naciones en vías de desarrollo. Su objetivo, en palabras del Alto Representante para la Política Exterior Josep Borrell, es “crear conexiones, no dependencias”.

El plan europeo pretende movilizar más de 300.000 millones de euros hasta 2027 con el objetivo de mejorar infraestructuras por todo el mundo y de hacer frente a retos globales como el cambio climático. Otros objetivos destacados son potenciar los sistemas sanitarios, mejorar la competitividad y la seguridad de las cadenas mundiales de suministro y fomentar la investigación y la educación.

En octubre de este año tuvo lugar el primer foro de la Global Gateway donde, bajo la presidencia de Ursula von der Leyen se concretaron los primeros proyectos en materia de energía verde, materias primas, corredores de transporte y educación.

Por otra parte, tuvo lugar en Beijing el III Foro de la Franja y la Ruta, en el décimo aniversario de la realización de la propuesta, donde el presidente Xi Jinping, además de lo ya invertido en el proyecto, anunció que el Banco de Exportación e Importación de China financiará 350.000 millones de yuanes de los que 80.000 millones adicionales van a ser inyectados en el Fondo de la Franja y la Ruta.

Se celebró también la 24ª Cumbre UE-China en Beijing en diciembre de este año, entre el presidente Xi Jinping y la delegación de la UE, Ursula von der Leyen, Josep Borrell y Charles Michel, la primera cumbre presencial UE-China desde 2019. Esta cumbre se enmarca en el acuerdo de Asociación Estratégica de 2003 y en la Agenda de Cooperación UE-China 2020, donde reafirmaban su compromiso de reforzar la cooperación y el dialogo en asuntos internacionales y regionales, además de trabajar por la prosperidad mutua, en base al comercio e inversiones abiertas, de intercambios de información industrial, investigación agraria y una mayor cooperación en transporte y desarrollo de infraestructuras.

El presidente Xi Jinping subrayó al finalizar la cumbre que la modernización china y la integración europea son opciones estratégicas tomadas respectivamente por las dos partes con la vista puesta en el futuro. China y la UE deberían respetarse y apoyarse mutuamente.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta es una plataforma abierta que ha aportado beneficios tangibles a más de 150 países y pueblos en el mundo. Tal como reza un dicho, cuando uno regala rosas a otros, la fragancia permanece en su propia mano. China tiene la voluntad de seguir avanzando en la construcción conjunta de alta calidad de la Franja y la Ruta, incluida la articulación con el plan “Global Gateway” (Portal Global) de la UE, a fin de ayudar en común a los países en desarrollo a acelerar su desarrollo. 

La alusión antes mencionada de Xi Jinping que la Franja y la Ruta podría articularse con la Global Gateway “a fin de ayudar en común a los países en desarrollo a acelerar su desarrollo”, es una declaración de intenciones no correspondida hoy en día por las instituciones europeas. La participación de países europeos en el proyecto de la Franja y la Ruta sigue siendo muy limitada. En el II Foro Internacional participaron Austria, Hungría, República Checa, Grecia, Chipre, Italia y Portugal y 7 “enviados especiales”, 5 de ellos europeos (la Comisión Europea, España, Francia, Alemania, y Reino Unido). No obstante, ambos proyectos se pueden convertir en complementarios en ayuda al desarrollo como en el caso del continente africano.

Tanto la Unión Europea como China, a través de la Estrategia Conjunta África-UE, la primera, o a través del Foro de Cooperación China-África (FOCAC), en el caso de China, mantienen compromisos de ayuda al desarrollo comprometiendo inversiones en infraestructuras, en material sanitario, la apuesta por un desarrollo económico sostenible, comercios sin asimetrías, la defensa del multilateralismo, la paz y la seguridad y compromisos frente a la emergencia climática.

Queriéndolo o no, las iniciativas europeas y chinas de la Global Gateway y la Franja y la Ruta convergen en África, a través de la Unión Africana, con proyectos que mantienen objetivos parecidos (inversiones en infraestructuras, en sanidad, en comunicación, contribuir al desarrollo y erradicación de la pobreza) y con políticas que reafirman el multilateralismo, la paz y la seguridad.

Al día de hoy, ambas iniciativas no se complementan oficialmente, pero son objetivamente herramientas útiles para la Unión Africana y desde su punto de vista, a tenor de las reuniones mantenidas con la Unión Europea y la República Popular China, las dos iniciativas parten de objetivos y filosofías muy parecidas y, por tanto, complementarias.

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.