El Ministerio de Trabajo ha reunido en Madrid a más de 300 representantes de Gobiernos, universidades, sindicatos y expertos internacionales los días 13 y 14 de noviembre para celebrar el I Congreso Internacional del Trabajo. Bajo el lema de fortalecer los derechos laborales, el evento ha servido como plataforma para diseñar políticas frente a los desafíos actuales, abordar la transformación del mundo laboral y movilizar el respaldo global a un movimiento internacional que defienda los derechos de los trabajadores.
Un foro global para enfrentar los desafíos del siglo XXI
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha inaugurado el congreso destacando el momento crucial que vive el ámbito laboral, marcado por el cuestionamiento de derechos conquistados durante décadas. “El gran reto es que la democracia prime sobre la economía. Es la economía la que tiene que estar al servicio de la sociedad”, ha señalado Díaz, insistiendo en la necesidad de crear un “movimiento internacional laborista” que trabaje incansablemente por ampliar los derechos laborales en todo el mundo.
Los debates del congreso se han centrado en cuatro ejes principales: la consolidación del poder sindical y democrático en el trabajo; la necesidad de enfrentar los retos del cambio climático y la automatización; la urgencia de erradicar las barreras patriarcales que impiden la igualdad de género; y la creación de un frente unido que una al Sur y Norte Global para proteger los derechos de los trabajadores. Entre los participantes han destacado figuras como Isabelle Ferreras, Li Anderson y Nicolas Schmit, así como ministros de Trabajo de países de América Latina, Europa, África y Asia.
La firma de la Carta Global de Derechos Laborales, un hito internacional
El evento ha culminado con la firma de la Carta Global de Derechos Laborales, un documento histórico que establece estándares básicos para la protección de los trabajadores a nivel global. Yolanda Díaz ha descrito el documento como la “carta magna de los sindicatos y personas trabajadoras en todo el mundo”, y lo ha señalado como el primer paso hacia la creación de una internacional laborista para el siglo XXI.
El cierre del congreso ha estado a cargo de la ministra Díaz, acompañada de la secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos, Esther Lynch, y el secretario general de la Confederación Sindical Internacional, Luc Triangle. Díaz ha anunciado que el Congreso tendrá una próxima edición en Eslovenia, consolidando así la iniciativa como un espacio de esperanza y cooperación internacional para fortalecer los derechos laborales en tiempos de incertidumbre.







