El Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR ha registrado en el Congreso una Proposición no de Ley en la que exige la expulsión de Israel del festival de Eurovisión. Esta iniciativa legislativa, encabezada por SUMAR con una destacada implicación de Izquierda Unida, se apoya en la comparación directa con la exclusión de Rusia tras su invasión de Ucrania, y denuncia lo que considera una “doble vara de medir” por parte de la Unión Europea de Radiodifusión (UER).
Según la proposición, la continuidad de Israel en el certamen contradice los principios fundacionales del festival y del propio organismo europeo, especialmente ante las acusaciones —avaladas por organismos internacionales— de crímenes de guerra cometidos por el gobierno de Benjamin Netanyahu en Gaza. La participación del canal público israelí KAN11, que según el texto actúa como «brazo armado de la propaganda sionista», y el patrocinio de la empresa israelí MOROCCANOIL, son presentados como ejemplos de cómo se habría utilizado Eurovisión como herramienta de propaganda para blanquear la imagen del gobierno israelí.
Además, SUMAR denuncia la opacidad y falta de respuesta de la UER ante las solicitudes de RTVE y otros países europeos como Islandia, Irlanda o Eslovenia, que también cuestionaron la participación de Israel en las ediciones más recientes del festival. De hecho, la dirección de RTVE habría solicitado abrir un debate interno sobre el sistema de votación y la presencia de Israel, sin obtener respuesta ni transparencia sobre los acuerdos comerciales implicados.
En palabras del grupo parlamentario, permitir la presencia de Israel en el festival es una forma de “lavado de imagen” que beneficia al gobierno de Netanyahu y contribuye a perpetuar un relato mediático distorsionado sobre el conflicto. En ese sentido, citan al investigador Wesam Amer, quien ha criticado la forma en que muchos medios occidentales presentan la ofensiva israelí como un conflicto exclusivo con Hamás, invisibilizando a la población civil palestina.
El texto, además, exige al Ejecutivo que tome una posición firme en el seno de la UER, promoviendo una evaluación crítica de la organización del certamen de cara a 2025. La proposición incluye una batería de medidas concretas: desde la revisión de los protocolos de participación y votación, hasta la exigencia de responsabilidades al presidente del Grupo de Referencia de Eurovisión, Bakel Walden, y al supervisor ejecutivo, Martin Österdahl. También aboga por una refundación del organismo europeo que garantice el respeto universal a los valores democráticos y los derechos humanos.
Un llamado a Europa desde el Congreso
Con esta iniciativa, SUMAR e Izquierda Unida tratan de abrir un debate de mayor calado en Europa sobre el papel de la cultura y los medios públicos en contextos de conflicto. La proposición no de ley no solo busca señalar las contradicciones de la UER, sino también instar a una acción coherente por parte de RTVE y del gobierno español en defensa de los valores humanitarios que supuestamente sustenta el festival.
El texto hace hincapié en que Eurovisión debe ser mucho más que un espectáculo musical: debe ser una expresión de los valores europeos compartidos. En este contexto, permitir que un Estado acusado de crímenes de guerra participe sin consecuencias, mientras se amenaza a medios públicos que informan sobre estos crímenes, es, según SUMAR, una grave traición a dichos valores.
En definitiva, la proposición pretende ser una herramienta de presión para romper el silencio institucional que, a juicio del grupo parlamentario, ha rodeado la presencia de Israel en el festival. SUMAR e IU demandan una postura clara, valiente y comprometida por parte de las instituciones europeas y españolas, que esté a la altura de los desafíos éticos y políticos que plantea el actual contexto internacional.







