Las seis de La Suiza logran el tercer grado penitenciario tras una semana en prisión

El colectivo de apoyo celebra el paso a régimen de semilibertad, pero exige la libertad plena de las sindicalistas condenadas por coacciones
Concentración de apoyo a Las 6 de La Suiza en Cáceres. Fuente: PCE Extremadura

Las seis sindicalistas conocidas como Las 6 de La Suiza han salido este miércoles de la prisión de Villabona tras recibir la concesión del tercer grado penitenciario, una semana después de ingresar para cumplir una condena de tres años y medio por supuestas coacciones al propietario de una pastelería de Gijón durante un conflicto laboral.

Con el nuevo régimen de semilibertad, las activistas solo tendrán que acudir al centro penitenciario a dormir, y podrán pasar los fines de semana fuera. El sindicato CNT y el colectivo de apoyo Grupu Sofitu 6 de la Suiza han confirmado la decisión y han celebrado el avance, aunque insisten en que no es suficiente.

“Nadie les ha regalado nada”, ha afirmado el grupo en un comunicado. Atribuyen el cambio a la intensa movilización social generada en torno al caso, con protestas en toda Asturias y apoyos en otras partes del Estado y a nivel internacional. “El paso al tercer grado demuestra que cuando la clase trabajadora vuelve a tomar las calles para defender sus derechos siempre se pueden alcanzar objetivos”, añaden.

Pese a este avance, el colectivo insiste en que el tercer grado sigue siendo una forma de privación de libertad y reclama una solución política que ponga fin a un proceso que califican de “castigo suplementario, indebido y cruel”. Consideran que las sindicalistas no deberían haber ingresado nunca en prisión, y denuncian que su caso representa “un ataque gravísimo a los derechos y libertades sindicales de toda la ciudadanía”.

La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya se pronunció tras el ingreso en prisión el pasado 10 de julio: “El sindicalismo es un derecho, no un delito”, afirmó, asegurando que desde el Gobierno ya se trabaja para lograr un indulto.

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, también ha celebrado la concesión del tercer grado: “Es una gran noticia pero no pararemos hasta conseguir el indulto definitivo. Hacer sindicalismo no es delito”, ha escrito en la red social X.

El Grupu Sofitu concluye su comunicado reafirmando que seguirán movilizándose hasta lograr “una libertad plena, sin restricciones”, y que “si no, se estará alentando a los poderes oligárquicos para que sigan creyendo que la actividad sindical se puede perseguir y castigar”.

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