El pasado mes de junio, el teléfono 016, servicio gratuito y confidencial de atención a víctimas de violencia de género, registró 9.670 llamadas, la cifra más alta del año y la mayor para un mes de junio desde su puesta en marcha en 2007. El repunte coincidió con un balance trágico: ocho mujeres y un niño de dos años fueron asesinados en crímenes machistas.
Según datos del Ministerio de Igualdad, el volumen de llamadas supuso un incremento del 10,4% respecto al mismo mes de 2024. A estas se sumaron otras 1.688 consultas a través de canales como el correo electrónico, el chat web o el WhatsApp (600 000 016). Con este balance, junio de 2025 se sitúa como el quinto mes con más consultas registradas desde que funciona el servicio, solo por detrás de agosto y septiembre de 2023, y julio y agosto de 2024.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, visitó este jueves la sede del 016 y alertó de que el verano es un periodo crítico: “Estamos en alerta máxima por violencia de género. En estos meses se produce el 30% de las agresiones”, advirtió en un videocomunicado. Redondo subrayó que el 016 es “la primera puerta” para activar los recursos de protección y pidió la implicación de familiares, amistades y entornos laborales: “No dejemos pasar ninguna situación; puede derivar en algo peor”.
Más protección policial, más casos en seguimiento
El aumento de avisos se refleja también en la protección policial. Según Interior, a 31 de julio había 104.187 casos bajo seguimiento en el sistema VioGén, casi 9.000 más que un año antes. De ellos, 17 mujeres estaban en riesgo extremo, 1.070 en riesgo alto, 14.328 en riesgo medio y 88.772 en riesgo bajo.
El informe señala que 1.372 víctimas eran menores de edad (un 16,2% más que en 2024) y 2.432 tenían más de 65 años (un 9,5% más), dos colectivos de especial vulnerabilidad. Además, 1.353 niños y niñas estaban en riesgo de sufrir violencia vicaria, cuatro de ellos en riesgo extremo.
Un servicio en cifras
Desde enero a junio de este año, el 016 ha atendido 59.317 consultas (una media de 329 diarias), de las que tres de cada cuatro procedían directamente de las víctimas. El 18,7% fueron realizadas por familiares o personas cercanas y el 5% por terceros o sin identificar.
Desde su creación en 2007, el servicio ha recibido más de 1,4 millones de llamadas. Además de asistencia telefónica, ofrece atención psicosocial y jurídica inmediata en 53 idiomas y es accesible para personas con discapacidad auditiva, del habla o baja visión. No deja rastro en la factura y canaliza las emergencias al 112, coordinándose con recursos autonómicos y locales.







