A medianoche del 25 de abril de 1974, la canción revolucionaria Grândola Villa Morena, prohibida por el régimen salazarista, marcaba desde la radio el inicio de la Revolución de los Claveles. El pueblo salió a las calles para unirse a los militares de izquierdas que pusieron fin a más de cuatro décadas de dictadura en Portugal. Desde entonces, año tras año, el 25 de abril los portugueses salen a la calle, con sus claveles rojos, a recordar y reivindicar los valores de la revolución. Este año, el Partido de la Izquierda Europea (PIE), que concluyó el domingo su ejecutivo en Oporto, se unió a la conmemoración de aquella revolución que devolvió la libertad y la democracia a Portugal.
La nutrida delegación del PIE, encabezada por su vice-presidentas Marisa Matías y Maite Mola, rindió homenaje a los luchadores antifascistas y recorrió las calles de la ciudad rebosantes de gente, con una pancarta donde se leía “Europa necesita más claveles”. Las banderas de PIE se mezclaron con las del Partido Comunista Francés, Die-Linke, PCE, Izquierda Unida, el Partido de Gauche (Francia), Refundación Comunista (Italia), el Partido de los Trabajadores de Suiza, el Partido Bielorruso de la Izquierda “un Mundo Justo”, el Partido Comunista de la República de Moldavia y el Partido de la Izquierda Unida de Estonia.
“Hoy es un día especial porque no sólo celebramos el aniversario de la revolución sino los 40 años de nuestra constitución democrática, la más progresista de Europa, que recoge los derechos sociales, laborales, el derecho a la sanidad, a la educación y a todo lo que hace falta para disfrutar de una democracia plena”. Aunque la carta magna ha sufrido 7 cambios, sigue conservando en su preámbulo que “proclama la decisión del pueblo portugués (..) a abrir la senda hacia una sociedad socialista”.
Este año, explicó la eurodiputada del Bloco y vicepresidenta del PIE, hay más concurrencia de lo habitual en todas las ciudades y ha sido más festivo y alegre porque la gente ha recobrado la ilusión con el cambio político del gobierno progresista que desplazó a la derecha el pasado otoño. “Desgraciadamente, durante estos últimos años hemos tenido demasiadas medidas de austeridad que han cortado muchos derechos, pero hoy sale la gente a la calle a reivindicar los principios del 25 de abril”.
“25 de abril siempre, Fascismo nunca más” y “el pueblo unido jamás será vencido”, fueron algunos de los temas más coreados a los que en esta ocasión se sumó la denuncia del golpe de Estado institucional en Brasil contra el gobierno de Dilma Rousseff.







