En las comarcas de Los Pedroches y El Guadiato, en la sierra norte de la provincia de Córdoba, tienen prohibido beber y cocinar con el agua que sale de sus grifos por no ser apta para el consumo, que se prolonga ya desde hace ocho meses y que ha obligado a sus 80.000 vecinos y vecinas a abastecerse con garrafas y el agua de camiones cisterna.
Una situación insostenible que ha llevado a la Plataforma Unidos por el Agua, una agrupación vecinal que se constituyó en agosto para exigir a las administraciones una propuesta que garantizara un agua de calidad, a pasar a la ofensiva. Cuatro de sus miembros llevan en huelga de hambre desde el pasado viernes y reclaman a los Gobiernos central y de la Junta andaluza “que se sienten” y dialoguen para abordar de manera definitiva el problema.
La protesta ha recibido la visita del secretario general del Partido Comunista de España y diputado de Sumar, Enrique Santiago, quien ha respaldado este lunes, en el Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba, a las personas que llevan desde las dos de la tarde del pasado viernes encerrados en el salón de plenos de uno de los 28 municipios afectados por las restricciones de agua, para presionar a las instituciones responsables de esta situación.
En declaraciones a los medios de comunicación recogidas por Europa Press, Enrique Santiago ha señalado que «los compañeros de la plataforma han tenido que encerrarse ante una situación que es realmente inaceptable», la de que, «desde hace ya nueve meses, las comarcas del Guadiato y de los Pedroches estén sin agua potable para el consumo humano».
Ello ocurre, según ha lamentado el dirigente comunista, «por la dejación de las distintas administraciones públicas competentes, especialmente de la Junta de Andalucía», siendo éste «un problema que ya se venía anunciando». Por eso, según ha subrayado, «hemos trasladado nuestro apoyo a los compañeros y las compañeras» en huelga de hambre y, «a través de ellos, a toda la población de estas comarcas, garantizándoles, desde luego, el apoyo del Grupo Parlamentario Sumar y de todo el Gobierno de España, para forzar a que la Junta de Andalucía y la Diputación de Córdoba» cumplan con «sus obligaciones».
También implica, según ha aclarado, el que «pongan en marcha, de una vez, los programas de potabilización», también «los programas de prevención de la contaminación del agua y que acometan la conexión definitiva» entre los embalses de «La Colada y Sierra Boyera, para que esta situación nunca más vuelva a repetirse».
Enrique Santiago señaló que «cuentan los compañeros y las compañeras en huelga de hambre, y toda la población de estas comarcas, con todo nuestro apoyo para solucionar este problema de la forma más rápida posible, pero es imprescindible que continúen» defendiendo «sus reivindicaciones» y llevando a cabo «su trabajo».
IU denuncia prevaricación ambiental
Izquierda Unida ha anunciado este lunes en una rueda de prensa su intención de presentar una denuncia ante la Fiscalía por “prevaricación ambiental”, en respuesta al reciente convenio entre la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial para financiar las obras de potabilización del agua del embalse de La Colada.
La coalición ha expuesto su posición durante una rueda de prensa en la que aborda la “crítica situación” del norte de la provincia de Córdoba. En primer lugar, IU expresa su “solidaridad” con los ciudadanos de la provincia de Córdoba que están en huelga de hambre en el Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba. Estos vecinos siguen demandando desde hace meses acceso a agua potable, denunciando la falta de suministro en la comarca de Los Pedroches y el Guadiato.
La dirección provincial de IU ha denunciado la reciente firma del convenio como una “farsa” y una “vergüenza”, “presentando pruebas tangibles de agua claramente contaminada en el norte de la provincia. IU revela el supuesto plan del Gobierno andaluz de mezclar un 60 % de agua potable con un 40 % de agua potencialmente tóxica”, señalan. Este plan, según IU, “pone en peligro la salud pública” y “evidencia la falta de inversión en una nueva potabilizadora de última generación para abordar la contaminación real” del embalse de La Colada.







