Memoria Democrática

IU llevará al Congreso de los Diputados el debate sobre el derribo del Monumento a los Caídos de Pamplona

Tanto el Ayuntamiento de Pamplona como el Parlamento de Navarra agilizan los trámites para cambiar las leyes y evitar la eliminación del edificio levantado en los años 50 para homenajear a los golpistas
El portavoz de IUN-NEB, Carlos Guzmán, y el diputado de IU Nahuel González,
El portavoz de IUN-NEB, Carlos Guzmán, y el diputado de IU Nahuel González,

Izquierda Unida de Navarra – Nafarroako Ezker Batua (IUN-NEB) presentó la semana pasada una nueva iniciativa parlamentaria para que el Congreso de los Diputados debata y discuta sobre el derribo del conocido como Monumento a los Caídos, situado en Pamplona.

La iniciativa, enmarcada dentro de la Ley de Memoria Democrática, tiene como objetivo la eliminación de este símbolo del franquismo, levantado en los años 50 en Navarra en homenaje a los golpistas muertos en la Guerra Civil, conforme a los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. De esta manera, se busca crear un espacio libre de vestigios del régimen franquista.

A la presentación de la iniciativa en la capital navarra acudieron el coordinador de IUN-NEB, Carlos Guzmán, y el diputado de IU y portavoz de Sumar en el Congreso en asuntos relacionados con la memoria histórica Nahuel González.

En palabras de Carlos Guzmán, mantener el monumento es seguir dando espacio a un relato que “niega la dignidad y la justicia de las víctimas del franquismo”. “Si realmente queremos avanzar hacia una Navarra democrática y libre, debemos cerrar esas heridas del pasado”, sentenció el también parlamentario foral.

Única salida democrática. Sobre a la propuesta de resignificación aprobada por el Ayuntamiento de Pamplona con los votos de EH Bildu, PSN y Geroa Bai, Guzmán fue rotundo al asegurar que “resignificarlo solo implica mantener su carga simbólica, que sigue honrando una parte de la historia que nunca debió ser celebrada”. “La única alternativa para reparar el daño y dignificar a las víctimas del franquismo es su derribo. No hay otro camino”, sentenció el coordinador de IUN-NEB.

Por su parte, Nahuel González hizo hincapié en que las instituciones deben apoyar las reivindicaciones de las asociaciones memorialistas, quienes han luchado “durante años” por que se reconozca “la verdad y se haga justicia a las víctimas del franquismo”. “Ellas, junto a las familias de las víctimas, son las voces más legítimas para defender la memoria histórica» aseguró, añadiendo que se debe respetar “sus deseos sobre los monumentos que siguen ensalzando a quienes fueron sus verdugos”.

Acuerdo por la «resignificación«. En los últimos meses, el debate sobre el futuro de este monumento ha generado controversia. El acuerdo alcanzado entre PSN-PSOE, EH Bildu y Geroa Bai plantea la resignificación del edificio en lugar de su demolición, una postura que ha sido rechazada por IUN-NEB y diversos colectivos memorialistas. Estos consideran que mantener el monumento perpetúa el significado original del mismo y va en contra de los principios establecidos por la Ley de Memoria Democrática.

A ese acuerdo municipal se ha sumado el del Parlamento navarro, ya que esta misma semana, la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra han admitido a trámite, para su debate en urgencia y lectura única, una proposición de modificación de la ley foral de reconocimiento a las víctimas de la represión franquista, presentada por PSN, EH Bildu y Geroa Bai, para transformar el edificio de los Caídos.

El Ayuntamiento de Pamplona había desestimado el recurso de reposición presentado por varias personas y asociaciones memorialistas en la que reclamaban el derribo. Este recurso se había presentado ante la Resolución de Alcaldía del 25 de noviembre de 2024 en la que desestimaba esta misma petición.

Frente a esta ofensiva para “resignificar” el Monumentos a los caídos, las agrupación de asociaciones memorialistas siguen mostrando su rechazo al proyecto presentado y exigiendo en la calle su derribo. Si en enero una multitudinaria manifestación recorrió el centro de Iruñea, la semana pasada, una concentración «ruidosa» pidió en la plaza del Ayuntamiento la demolición del monumento.