Partiendo de la caracterización marxista del Estado y la legislación, este artículo examina críticamente el nuevo Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, explorando sus implicaciones, riesgos políticos y límites. Se señala la falta de atención a cuestiones laborales, sociales y medioambientales y se aboga por el control democrático y planificado de las nuevas