El PCE, con su política de impugnación del modelo económico y social capitalista y neoliberal, apuesta decididamente por un transporte público y colectivo. Esto implica romper con las políticas del cemento y con el lucrativo negocio de la carretera, que solo beneficia a las grandes empresas constructoras, así como con la apuesta incomprensible de los sucesivos gobiernos por el tren de alta velocidad en detrimento del tren convencional y de…