El 30 de julio España ha sufrido un ataque “híbrido” contra Ceuta, una avalancha humana que traspasaba una frontera sin control, un nuevo intento de desestabilizar al único gobierno de coalición de izquierdas de la Unión Europea. Para realizar dicho ataque, los agresores no han dudado en utilizar a personas vulnerables, migrantes, niños y niñas sin protección familiar, refugiados y personas necesitadas de protección internacional. Una repetición, a mayor escala,…