Antonio Ramos (nombre falso para preservar su privacidad) tenía tan solo 21 años cuando, en 2012, abandonó su Honduras natal en una caravana migrante que partió de Tgucigalpa con destino a Houston. En aquel momento vivía con su abuela ya que su madre había muerto recientemente y su padre no podía hacerse cargo de él al tener una fuerte adicción a las drogas de manera que su situación le llevó…