Hebe, la irreverente, la que no se calla, la que aún con miedo luchó, la que se declaró madre de los 30.000 desaparecidos junto a todas las madres, la que se tuvo que formar como mejor supo, nos ha dejado, pero su espíritu de lucha vive en cada joven que hoy lucha por una educación mejor, en cada mujer que defiende sus derechos, en cada trabajador que aún trabajando es…