La política de Estados Unidos hacia América Latina no responde a episodios coyunturales ni a desviaciones personales de determinados presidentes, sino a una estrategia histórica de dominación imperial, formulada ya en la Doctrina Monroe de 1823 y actualizada en cada etapa conforme a las necesidades del capital estadounidense. Bajo el principio de que América Latina constituye su esfera «natural» de influencia, Washington ha intervenido de forma sistemática para impedir proyectos…