La infrapolítica es hoy un campo inescrutable, colonizada por el brutalismo del capitalismo gore en una suerte de inversión de la ética pública forzada por la mercantilización extrema, solo apreciamos a ver, que en la gestión de la muerte, el síntoma más notorio es el declive de la sensibilidad. Hablamos de extirpación de lo humano sin inteligencia artificial en forma de praxis belli. La paradoja de la excrecencia del afecto…