Estados Unidos atraviesa uno de los periodos de mayor tensión política y social de su historia reciente. A la creciente contestación en las calles contra el presidente Donald Trump se suma una polarización extrema y un aumento sostenido de la violencia política. Las protestas se han convertido en el principal termómetro de este malestar. La movilización “No Kings”, celebrada a finales de marzo, marcó un punto de inflexión. Más de…