Antonio Maíllo, coordinador de Izquierda Unida, propone un aumento del 32% en el techo de gasto para los Presupuestos Generales de 2026, elevándolo a 257.000 millones de euros. Destaca que el 40% se destinaría a vivienda pública y aboga por un presupuesto ambicioso que garantice derechos sociales y apoye la expansión territorial, especialmente en el ámbito rural.