En este tiempo de tecnofeudalismo, la lucha de clases también se libra en el terreno digital. Frente a los nuevos tiranos que concentran poder, datos y control a través de la tecnología, es urgente recuperar las herramientas tecnológicas para nuestra clase, ponerlas al servicio de la emancipación y romper la dependencia de las grandes corporaciones
Creo llegado el momento de codificar las leyes del papanatismo humano. Necesitamos conocerlo para así defenderse de él. Podríamos comenzar por constatar que es una actitud consustancial al ser humano de la que nadie está a salvo. Sugiero que, como primera regla, acuñemos que “e/ papanatismo se crea, pero no se destruye, solo se transforma”.
Que China avanza a grandes zancadas en materias como tecnología, comercio, nivel de vida, producción e incluso política ambiental no es ningún secreto; prácticamente cada semana nos llegan noticias de su rápido progreso en uno o varios de esos frentes. De esta forma, recientemente asistimos al lanzamiento de DeepSeek, un hito que sobresale entre todos
La organización norteamericana No Tech for Apartheid, algo así como Sin tecnología para el apartheid, se compone de trabajadores concienciados de las grandes tecnológicas, especialmente de entre las filas de Google y Amazon. Nació como respuesta al llamado Proyecto Nimbus, un multimillonario contrato firmado por esas dos corporaciones en 2021 para proporcionar servicios de computación
Enrique Santiago y Félix Alonso plantean al Gobierno en una iniciativa si tiene previsto “invertir en tecnologías nacionales y públicas que aporten mayor soberanía e independencia tecnológica” a España, además de recabar datos sobre “en qué medida afectan este tipo de fallos a la seguridad nacional”.
“La tecnología revela el modo de proceder del hombre con la naturaleza, el proceso inmediato de producción de su vida, y aclara así las condiciones de su vida social y las concepciones mentales que de ellas se derivan” K. Marx Capítulo XIII: El Capital tomo I De forma llana, la innovación es un proceso objetivo,
Freud planteó, en su teoría del desarrollo psicosexual, la existencia de cinco fases por las que atraviesa cada sujeto: fase oral, fase anal, fase fálica, fase de latencia y fase genital. Todo ser humano, de una u otra forma, experimenta esta evolución. Pero en el mundo al revés todo es posible, incluso el desorden evolutivo.