El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha reconocido que ordenó eliminar a Alfonso Cano cuando era el Comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y ya había iniciado las conversaciones para establecer la negociación de la guerrilla con el gobierno. Confirma así lo que denunció el arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve Mejía. “A Alfonso Cano le impusieron la pena de muerte”, dijo Monsalve que preguntaba a Santos “¿por qué no lo trajeron vivo cuando se dieron todas las condiciones de desproporción y sometimiento?”.
Santos ha revelado que Cano inició las aproximaciones para abrir una negociación y que, cuando los militares le anunciaron que lo tenían rodeado, “tomé la decisión de eliminarlo y así se hizo”. La eliminación se realizó con un tremendo bombardeo, guiado por la guerra electrónica servida por Estados Unidos, y la posterior intervención de los comandos contrainsurgentes. ¿Murió Cano en combate o lo ejecutaron?
El presidente de Colombia también ha dicho que la negociación con las FARC es “la culminación de la inversión de Estados Unidos con el Plan Colombia”. Es el reconocimiento público de que las conversaciones sin negociación durante la presidencia de Andrés Pastrana fueron utilizadas para blindar a las Fuerzas Armadas con la complicidad estadounidense.
Machacar a las FARC para condicionar la negociación. Una negociación que no cuestione las causas del conflicto: la dominación política, económica y social mediante el terrorismo de Estado.







