Mundo Obrero: El 1 de junio, coincidiendo con la visita a España de la Troika, se celebró una movilización internacional que con el nombre “Pueblos Unidos contra la Troika” recorrió las calles de más de 80 ciudades en 13 países. ¿Cómo valora el PIE las últimas movilizaciones internacionales contra los mercados financieros?
Pierre Laurent: La continuación de estas grandes movilizaciones contra las políticas de austeridad de la Troika y la convocatoria de estas manifestaciones en varios países europeos al mismo tiempo, es absolutamente indispensable para crear un frente lo más amplio posible contra estas políticas de austeridad. El Partido de la Izquierda Europea apoya totalmente estas iniciativas y apuesta por la construcción de una convergencia entre el máximo de ellas, a nivel europeo, para poder potenciar la fuerza a escala europea de todas ellas. Es fundamental para cambiar la correlación de fuerzas.
M.O.: Tras la enorme manifestación del 5 de mayo en Francia y del 26 de mayo en Portugal, ¿cómo ve la evolución de estas movilizaciones?
P.L.: Tras la euforia de la gran marcha nacional que organizamos el 5 de mayo en París, se realizaron más marchas descentralizadas convocadas por el Front de Gauche, en Toulouse, Perpiñan, Amien, la region de la Picardia en Amiens…. Es un proceso que continuamos de forma descentralizada.
El próximo 16 de junio en Francia tratamos de organizar la primera reunión para un Foro de Debate Nacional de todas las fuerzas sociales y políticas de izquierda que están de acuerdo para trabajar en las políticas alternativas a la austeridad. Lo interesante es que las fuerzas que apoyaban hasta ahora al gobierno socialista en esas políticas van a participar con nosotros en este Foro el día 16 con el fin de ampliarlo.
Por otra parte, la Cumbre Alternativa que se celebrará en Atenas el 7 y 8 de junio, apoyada por el PIE, será una buena oportunidad de encuentro entre los movimientos sociales y sindicales para la unificación de fuerzas que luchan contra la austeridad en distintos países de Europa.
M.O.: Hace dos años cuando empezaron las movilizaciones del 15-M, el grito de guerra era contra los políticos. Fue el momento del “no nos representan”. Con el tiempo la acusación se ha redirigido contra las instituciones financieras. De hecho, la marcha del 1 de junio se convocó expresamente contra la Troika y en Madrid tuvo paradas en el Banco de España, la Bolsa y la sede de la Comisión Europea. ¿Cree que ha habido una evolución cualitativa en estas movilizaciones?
P.L.: Esta evolución cualitativa se manifiesta en las movilizaciones en España y varios países europeos. Es una batalla muy importante que estamos llevando a cabo en el Partido de la Izquierda Europea para que las responsabilidades de los mercados financieros y de la lógica capitalista sean identificados como los causa de la crisis actual porque hay muchas fuerzas, sobre todo fuerzas populistas que intentan confundir, como el Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo en Italia.
La conciencia política de esos movimientos populares es algo que se debe construir con el trabajo permanentemente y aquí el PIE tiene un papel importante. Una forma de hacerlo es dirigiendo las movilizaciones contra los verdaderos responsables: los mercados financieros, el Banco Central Europeo, y la Troika, que son realmente los pilotos de la estrategia capitalista.
Nosotros debemos construir un movimiento convergente a escala europea que cuestione la responsabilidad de esos entes y que plantee una respuesta a su mismo nivel: apartando a la troika, cambiando totalmente el papel de los bancos y el BCE, y rechazando la política de austeridad y de competitividad impuestas por los grandes grupos capitalistas.
M.O.: ¿Qué opina del plan de empleo juvenil propuesto por la Comisión Europea?
P.L.: A medida que las políticas de austeridad producen cada vez más paro y se hacen cada vez más insoportables, los gobiernos que apoyan esas políticas intentan disfrazas las nuevas medidas como políticas sociales. Lo vemos con ese plan que continúa apoyando prioritariamente a las empresas, como Hollande acaba de hacer acordando 20 millones de créditos suplementarios a las empresas, que en realidad en lugar de mejorar el trabajo para los jóvenes, lo que hacen es tirar a la baja los salarios. En lugar de lograr una solución para el desempleo juvenil han planteado una degradación sostenida del empleo y los salarios para los jóvenes.
Si realmente se quiere dar una respuesta al paro juvenil hace falta lanzar programas europeos de inversión pública, de inversión industrial y programas de formación juvenil que les permita abrirse paso en el mercado laboral en lugar de disfrazar un plan para la juventud que profundice en la precarización.
M.O.: En España nos amplían el plazo para pagar la deuda pero nos van a imponer más medidas de austeridad. ¿Hasta donde se puede prolongar este chantaje, especialmente cuando todos saben que la deuda es impagable?
P.L.: Las prórrogas acordadas por la Comisión Europea significan años de chantaje suplementario para obtener un nuevo retroceso social con más reformas laboral, recortes en las pensiones y en los derechos sociales. Lo que es dramático es que al final de este callejón no hay ninguna solución a la situación. Es un engranaje cuyo objetivo no es resolver los problemas de la deuda, el objetivo verdadero es reducir las condiciones sociales de los trabajadores en toda Europa.
Este engranaje no se detendrá solo. Hay que cambiar las políticas de austeridad por política sociales y de inversión industrial. Y la única forma de hacerlo es a través de las movilizaciones y la convergencia a escala europea. Esa unión será la que nos dará la fuerza para parar esta política.
Hoy vemos que en varios países europeos donde los gobiernos han asumido esas políticas de austeridad, como Francia y España, los pueblos no se resignan. Nuestros argumentos empiezan a dar sus frutos para poder construir una relación de fuerzas que pueda parar estas políticas de austeridad.
M.O.: ¿Qué representan las elecciones europeas en ese cambio de relación de fuerzas?
P.L.: Serán clave porque en estas elecciones tendremos la posibilidad de llevar las mismas medidas alternativas a las políticas de austeridad en toda Europa al mismo tiempo. Nuestro trabajo será transformar las elecciones europeas en una gran manifestación política y ciudadana de los pueblos europeos contra la austeridad. Tenemos que plantear este reto ambicioso. De no conseguirlo a escala europea nos enfrentamos al riesgo de la abstención y al aumento de fuerzas populistas y xenofobas. Nuestro objetivo es que la protesta masiva en Europa contra las medidas de austeridad encuentre una expresión a la izquierda que les represente. Las elecciones europeas pueden constituir un movimiento fuerte para acabar con las políticas de la Troika y construir una alternativa.
M.O.: En diciembre se celebrará el IV Congreso del Partido Izquierdas, ¿qué significado tiene este Congreso a pocos meses de las elecciones europeas?
P.L.: Será un congreso extremamente importante. Afortunadamente se va a realizar en Madrid, que está en el corazón de las movilizaciones europeas contra la austeridad. El PIE ha cambiado y progresado mucho desde su último congreso hace tres años. En muchos países, los partidos que forman parte de la Izquierda Europea como en Francia, Grecia, Portugal y España, han aumentado su fuerza.
El Partido de la Izquierda Europea podrá unir las fuerzas sociales y políticas disponibles y asentar las bases de una plataforma europea que pueda unirlas. Por lo tanto el Congreso va a constituir un momento muy importante para el lanzamiento de todas las campañas que llevaremos a las elecciones europeas. Será un congreso vital para el desarrollo del PIE y para la movilización de todas las fuerzas de izquierdas que tratamos de unir de cara a las elecciones europeas de mayo de 2014.







