Entre los más de setenta bombardeos sufridos por la ciudad de Alicante durante la guerra civil, resultó especialmente sangriento el efectuado sobre el centro de la ciudad el miércoles 25 de mayo de 1938 y que tuvo terribles efectos sobre quienes se encontraban en el Mercado Central.
Poco antes del mediodía, la aviación fascista italiana, al servicio de los militares sublevados contra el régimen legítimo de la II República, dejaba caer sus bombas sobre una población indefensa. Se estima que el número de víctimas civiles superó las trescientas, en su mayoría mujeres y niños, siendo varios cientos las personas heridas.
La masacre no fue producto de un desgraciado accidente, sino el resultado de un verdadero y macabro experimento de guerra psicológica. En vísperas de estallar la Segunda Guerra Mundial, la España republicana se había convertido en campo de pruebas para las potencias fascistas de Italia y Alemania. El hecho de que durante las cuatro décadas posteriores a esta masacre no se hablara de la misma, es la huella visible del terror que ejerció la dictadura en este país. Con la Transición se pasó de la ocultación de los hechos y del miedo a hablar, al olvido oficial.
El pasado día 25 de mayo, gracias al impulso de la Comisión Cívica para la Recuperación de la Memoria Histórica, se inauguró un monumento en recuerdo y homenaje a dichas víctimas. El monumento, obra de Elena Albajar y Ruth Céspedes, consta de nueve piezas de aluminio, cada una de las cuales representa a uno de los nueve aviones del ejército fascista italiano que participaron en el ataque aéreo. Cada una de estas placas de aluminio cuenta con noventa puntos negros, que simbolizan las noventa bombas que fueron arrojadas sobre la ciudad el 25 de mayo de 1938. En el interior de las placas metálicas se han distribuido 330 cables de fibra óptica, que reflejan la cifra estimada de víctimas mortales del ataque. Cada día, a las doce del mediodía se iluminarán estos cables en color rojo.
Ha sido sufragado en parte por las aportaciones de más de Cien Artistas Solidarios que con la donación de sus obras han hecho posible, desde el año 2004, muchas de las actividades de la Comisión Cívica, de CCOO-PV, UGT, STEPV-IV, Esquerra Unida, Partit Comunista del País Valencià, Logia Constante Alona, Gran Oriente de Francia, PIC, Fundación Domingo Malagón de Madrid, PSOE, ERC y también por numerosas donaciones personales.
Ante las miradas de más de cuatrocientas personas y un mar de banderas republicanas, desfilaron los grupos políticos de la corporación municipal que dieron paso al testimonio de uno de los supervivientes del bombardeo, de fondo el Grupo de Cámara de la Orquesta Filarmónica de la UA, Veu Quartet, interpretaba el «Adagio para cuerdas» que hacía más emotivo aun si cabe el acto, mientras la población alicantina pudo, por fin, rendir homenaje a las víctimas del bombardeo.







