A pesar de ser lunes, de ser Semana Santa y de que la manifestación sólo estuvo convocada por las entidades republicanas que conforman la JER, el 14 de abril de este año Madrid volvió a ser una explosión de reivindicativa alegría. Cientos y cientos de personas, varios miles, recorrieron la distancia que separa la plaza de Cibeles con la de Sol conscientes de participar en otra llamada de atención a un sistema obsoleto, corrupto y cada vez más opresor que se muere matando. La alternativa republicana estuvo, una vez más, en la calle; el cambio es inminente; la solución, acertada.
Pero como cada año, se realizaron multitudes de actos, pequeños y grandes, en torno a la memoria republicana valedora de un futuro de mayorías: nuestra asociación, entre otros, estuvo en Alcalá, Fabero y León, tres experiencias que queremos reseñar en estas páginas. La memoria republicana española, la memoria democrática, debe ser la fuente base de donde beber para avanzar en la propuesta y en la conformación de un movimiento que cada vez es más fuerte y está más extendido por el territorio de nuestro país: una democracia real, participativa, igualitaria que haga pedagogía constante de sus propios valores y vaya desarrollándose hasta sus últimas consecuencias; una república que garantice derechos a sus ciudadanos y ciudadanas y los eleve a la categoría de intocables. De esa alternativa se habló en León y se rindió reconocimiento a los luchadores represalidos en el memorial que existe en el cementerio como compromiso de conseguir el futuro que ellos pretendían propiciar a sus hijos y sus nietos, que somos nosotros, para perpetuarlo en el tiempo. En Alcalá, también se aprovechó la ocasión para rendir homenaje y recuerdo a nuestra querida Concha Carretero.
Hay dos hitos más que no se nos deben pasar por alto: el día 24 de abril se presentó en la Asamblea de Madrid una propuesta de Ley de Memoria para esta comunidad autónoma, como norma de desarrollo de la insuficiente y pacata ley estatal. Evidentemente el grupo popular, con su mayoría absoluta, ni siquiera dejó opción a su debate posterior en comisión (los otros grupos políticos apoyaron la iniciativa) y evidenció una vez más la apuesta sin tapujos por el mantenimiento de la impunidad en todo lo relacionado con el franquismo y su relación directa con él, ideología incluida. Actitud que los sitúa en las antípodas de las recomendaciones que la ONU dicta para nuestro país en relación a los derechos que tienen las víctimas y sus familiares.
Córdoba, un día después, reunía en un encuentro a los representantes de las iniciativas con más proyección que se están desarrollando bajo la tutela de las entidades de memoria y de víctimas: sobre el tema de las desapariciones forzadas –incluidos los desaparecidos vivos, es decir, los niños y niñas dados en adopción sin consentimiento de sus padres-, la reivindicación de una Comisión de la Verdad que permita el conocimiento de lo sucedido en nuestro país durante la dictadura para sacar las conclusiones precisas sobre ello, y la querella que, desde Argentina, se abrió para juzgar actuaciones criminales a partir de la denuncia de las propias víctimas, su recorrido, la situación en la que se encuentra en la actualidad y el alcance que, a corto plazo, podrá tener la misma. Pero además, se volvió a incidir en la necesidad de la anulación de las sentencias de los tribunales franquistas –se habló, una vez más del caso de la sentencia del poeta Miguel Hernández- y se explicaron iniciativas institucionales llevadas a cabo desde corporaciones locales y que en pocas ocasiones son conocidas, y reconocidas, por los vecinos y vecinas del lugar, pero de innegables efectos políticos. Es el caso de Fuenmayor, población riojana cercana a Logroño, que acudió también a la jornada.
Alhama de Granada ha sido localidad en la que se ha desarrollado la primera escuela de memoria democrática que nos hemos comprometido a realizar en tierras andaluzas. En el marco del debate parlamentario de su propia ley autonómica –puede que entre en vigor en otoño-, los seminarios se organizaron a partir de tres ejes fundamentales: el histórico –concretamente sobre la importancia de la fuente oral para los trabajos de memoria-, el arqueológico –disciplina fundamental a la hora de identificar fosas comunes ilegales y exhumación de restos- y jurídico –en relación con la Ley de Amnistía de 1977- además de la explicación de la propia ley. Experiencia muy positiva, y que entendemos es básica para el desarrollo de la labor pedagógica que debemos realizar, ya que no la hacen la mayoría de las administraciones del Estado, en cuanto a los valores democráticos que defendieron aquellos que al final fueron, y siguen siendo, las víctimas no reconocidas de la represión franquista.
La Asociación Foro por la Memoria tiene una oficina de atención en Madrid todos los lunes y miércoles de 10 a 13 horas.
calle Carlos Solé 66, tel.: 91 3030649.
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