Izquierda Unida se ha echado a la calle un año más para celebrar el Día de Andalucía, “un día de fiesta, sol, luz y fuerza de la izquierda”, tal y como proclamó el coordinador general y también candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, ante las más de 30.000 personas procedentes de toda la Comunidad que quisieron sumarse a la convocatoria de IULV-CA en Sevilla para reivindicar “un futuro de clase, de igualdad y de justicia”.
La marcha partió de la Puerta Jerez en torno al mediodía encabezada por Maíllo; los secretarios generales del PCE y del PCA, José Luis Centella y José Manuel Mariscal; el coordinador federal, Cayo Lara, y el candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, entre otros representantes, y realizó su recorrido abarrotando la Avenida de la Constitución hasta llegar a la Plaza de San Francisco.
Allí, ya sobre un escenario, Natasa Theodorakopoulou, de la dirección nacional de Syriza, y de la ejecutiva del Partido de la Izquierda Europea, intervino para mostrar su apoyo a Izquierda Unida y reclamar que Grecia “no sea un hecho aislado”, además de argumentar que “es posible cambiar la correlación de fuerzas, primero en Andalucía y luego en el resto del Estado”.
En ese mismo sentido se pronunció Maíllo asegurando que “hoy el debate sigue siendo el debate de izquierda y derecha, porque sigue habiendo ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres”. Y continuó: “Hoy toca avanzar desde la izquierda que transforma. Somos la izquierda, y con mucho orgullo. Somos la izquierda y no nos ocultamos. La que dice que tiene que haber banca pública antes y después de las elecciones, para dar crédito y crear empleo; la izquierda que dice que tiene que haber renta básica para 500.000 familias con todos los miembros en paro; la izquierda que garantiza mínimos de luz y de agua para las familias sin ingresos”, reivindicó Maíllo ante los manifestantes, entre los que se encontraban numerosas organizaciones y colectivos de lucha social “que no se rinden”, dijo el coordinador de IULV-CA, agradeciendo también su presencia.
El máximo responsable de IU en Andalucía quiso defender en su intervención la izquierda solidaria y con principios: “Tenemos proyecto para Andalucía y nos movemos por la ética de la convicción, la que nos hace decirle la verdad a la gente”, recordando algunas de las medidas promovidas por la gestión de IU como parte del Gobierno en la Junta de Andalucía, como el realojo de las familias de la Corrala Utopía, “a las que nunca dejamos solas”, o proyectos como los metros de Málaga y Granada, “que desatascamos” desde la racionalidad que debe regir la obra pública, sin que nadie “se lo llevara calentito”.
Así, Maíllo defendió los casi tres años en los que IU ha gobernado Andalucía, demostrando que “es la garantía para crear empleo y un gobierno desde la igualdad”, reivindicando al mismo tiempo la necesidad de crear una Consejería de la Mujer que feminice la vida de Andalucía y de adecuar las prioridades de las ayudas públicas a las necesidades reales de generación de riqueza, con un sector público donde no quepan “los enchufados” y que no deje “tirados” a los trabajadores.
En su discurso, el candidato a la presidencia de la Junta, señaló a los banqueros y los fondos buitre como sus “enemigos”, en contraposición a “todas las víctimas de la crisis y los trabajadores que necesitan servicios públicos de calidad”. “No somos neutrales ni lo vamos a ser gobernando”, aseguró. “El futuro en Andalucía es de la izquierda. De la izquierda transformadora. La que no es neutral. La que está a favor de las víctimas de la crisis”, abundó en su intervención.
Por ello, Antonio Maíllo quiso aprovechar el mitin de cierre de la manifestación para llamar a la lucha contra “esa minoría de banqueros y de especuladores que nos quiere destrozar y a la que decimos con alegría un gran no”. “Andalucía es un pueblo de luz que desde el Sur enarbola la antorcha prendida por Syriza para una nueva conquista de Europa. Viva Andalucía Libre. Viva la clase trabajadora. Viva Izquierda Unida. El 22 de marzo vamos a ganar”, concluyó Maíllo dando paso al himno de Andalucía, que ponía fin a un acto que tuvo ante todo un marcado carácter festivo y reivindicativo, con cientos de banderas republicanas, andaluzas, comunistas y por un Sáhara Libre que no dejaron de ondear con alegría en las calles de Sevilla.







