Foro Social de Túnez

El internacionalismo es la herramienta de la paz para combatir la falacia de la “guerra de civilizaciones”

Las relaciones entre el Norte y el Sur del Mediterráneo dependerán de quienes las hagan, si es entre los pueblos o entre los gobiernos neoliberales que representan los intereses del capitalismo. Con este planteamiento y con la construcción de una alternativa a la teoría del “choque de civilizaciones” se introdujo uno de los seminarios organizado por Transform, en el Foro Social Mundial de Túnez, con gran participación de jóvenes tunecinos. El diputado de Syriza, Vasilis Xatzilamprou, expuso que en la década de los 80 y los 90, cuando se hablaba de las relaciones entre las dos orillas, los interlocutores eran los dictadores del Sur del Mediterráneo, que eran apoyados por los gobiernos europeos, los mismos dictadores que fueron expulsados por las revoluciones árabes.

Maite Mola, vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea (PIE), matizó más tarde que a veces se acaba con los dictadores pero no con las dictaduras. Y añadió que “El Norte y el Sur del Mediterráneo tienen el mismo problema: el capitalismo, que nos asesina”. Habló de los desafíos geoestratégicos y de cómo las guerras imperialistas destruyen Libia, Iraq, Afganistán, Siria, Palestina, el Sahara y Ucrania para balcanizar la región y controlar los recursos. Y también habló de la necesidad de trabajar por la paz.

Vasilis explicó cómo estas guerras imperialistas se amparan en la recreación del concepto de “guerra de civilizaciones”, cuando la realidad es que las civilizaciones del Mediterráneo son muy ricas en sus diferentes lenguas, culturas y pueblos. Por eso, dijo, la respuesta hay que darla desde el internacionalismo, en nombre de los intereses de los pueblos y no del capitalismo. Y explicó que una forma de hacerlo es desde las plataformas que ha creado el Partido de la Izquierda Europea, como el Foro del Mediterráneo, para unir a los movimientos sociales, sindicatos y partidos de la izquierda. “El reto es enorme, pero estamos en ello y hoy Grecia y España debaten sobre la reestructuración de la deuda”.

La francesa Christine Mendelshon, del PIE, introdujo el seminario argumentando la importancia que las revoluciones árabes tuvieron para crear la reacción contra la austeridad en Europa, especialmente en Grecia, donde hoy gobierna Syriza, y en España. Syriza es hoy la esperanza de todos los pueblos, no sólo de Europa sino del Mediterráneo y de todo el mundo, y de ahí la necesidad de apoyar al pueblo griego.

Ese internacionalismo también estuvo presente en todo el discurso de Maite Mola, quien habló de la construcción de espacios regionales de la izquierda, como el del Foro de Sao Paolo en América Latina, o el que se está construyendo en Africa: “Hay que seguir con esas construcciones regionales para, de forma lenta pero sin pausa, llegar a una construcción mundial”. Y el primer paso es superar la visión endogámica creada por la crisis. Puso el ejemplo de España, su país, para ilustrar cómo en una situación de emergencia social la gente sólo se preocupa por cómo va a comer mañana, “que es precisamente lo que el capitalismo quiere”. Concluyó diciendo que la respuesta es “trabajar en las alternativas comunes, como estamos haciendo en este Foro Social Mundial y seguiremos haciendo en el Foro de las Alternativas que el PIE organiza en París el 30 y 31 de mayo”.

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.