Mundo Obrero: Por primera vez en la historia, Zamora tendrá un alcalde de Izquierda Unida, que ha duplicado el número de concejales y votos en la ciudad castellano leonesa. ¿Cuál ha sido la clave del éxito?
Paco Guarido: La clave del éxito se arrastra desde hace años. No es una cosa que haya aparecido de repente. De hecho, hemos ido progresando continuamente en el resultado electoral desde hace ya 16 años. Así llegamos a 2011 con cuatro concejales y el 16,5% de los votos. La expectativa ahora era buena, de seguir creciendo, y con la marca siempre de IU. En los resultados ha sido básico el trabajo hecho, reconocido y muy documentado que hacemos en la ciudad.
Pero también hay que reconocer que se han juntado otras circunstancias que también han ayudado a nuestro crecimiento electoral, como ha sido la división en otros partidos, como por ejemplo el PSOE, con luchas internas, y el propio Partido Popular en el que últimamente se empezaban a ver fracturas. Y es verdad que el electorado castiga mucho a los partidos divididos. Y nosotros somos un grupo compacto y nos ha beneficiado.
También nos ha beneficiado una campaña del Partido Popular, que ha sido muy similar a la de Madrid, porque siempre se nos ha presentado como si fuéramos un grupo que diera miedo a la sociedad y su referencia ha sido que o sigue el PP con mayoría absoluta o viene el caos, identificando el caos con Izquierda Unida. Y eso nos ha ayudado porque desde el primer día se empezó a focalizar que, como ellos mismos decían, Izquierda Unida era la alternativa al Partido Popular. Y en esa disyuntiva que presentaba el PP, la gen- te eligió el caos de Izquierda Unida como solución mucho más favorable.
Había un hartazgo tremendo con el PP que lleva 20 años ininterrumpidos de gobierno municipal y la gente deseaba un cambio. Y ese cambio lo hicieron de la mano de Izquierda Unida. Es verdad que tenemos mucho voto prestado. Nos ha votado casi un 30% de la gente en una sociedad que es muy muy conservadora de Castilla y León. Ese voto viene de sectores muy, muy moderados que han visto en Izquierda Unida una gran honestidad y la verdadera alternativa para combatir al PP. Lo que hay que hacer ahora es gestionar ese voto y esos resultados que nos van a dar la alcaldía, para que dentro de cuatro años se nos vote ya por nuestros planteamientos de gobierno. Esa es la clave del trabajo para los próximos cuatro años.
M.O.: Decías que parte de este éxito ha sido el trabajo realizado durante los cuatro últimos años, ¿podrías decirnos en qué ha consistido ese trabajo?
P.G.: Aquí, lo que la gente más valora es una publicación que editamos en la ciudad, cada dos meses, en la que damos a conocer cosas del Ayuntamiento que generalmente no salen en prensa. Sacamos, por ejemplo, reportajes con mucha documentación sobre temas municipales y se valora porque es una revista informativa que trata de convencer y de explicar a la gente cómo está la situación municipal para evitar errores en el futuro. Aquí se dice mucho eso de “gracias a vosotros que nos mantenéis informados”, con todos los respetos a los medios de comunicación clásicos. Planteamos temas que los medios no sacan. Hacemos, por ejemplo, un estudio de la contratación en el Ayuntamiento y vemos cómo en el último año, y lo digo a modo de ejemplo, el 80% de la contratación se ha realizado a través de contratos menores, con procedimientos sin publicidad que, por mucho que lo maquillen, han sido adjudicaciones a dedo. Y ese tipo de reportajes nos da mucho prestigio en la ciudad. Otro tema en el que hemos incidido mucho es en una operación fallida que ha habido aquí de hacer un edificio municipal nuevo y que al final resultó un fiasco porque los propios funcionarios acabaron reconociendo que había un cien por cien de sobrecoste. Lo mismo que ha pasado en otras partes de España. Pero al final conseguimos anular la operación.
Todos estos temas se plantean gracias al trabajo de Izquierda Unida. Y las explicaciones que damos a la sociedad, a través de este medio de comunicación, y también a través de la prensa clásica, son muy valorados en la ciudad. El objetivo del trabajo es sobretodo informar para convencer, pero también, naturalmente, y para ser constructivos, añadimos la propuesta que nosotros llevamos en el programa. Si hablábamos, por ejemplo, de la opacidad en la contratación y en cómo todo se da a dedo, pues siempre se decía que Izquierda Unida contratará todo licitándolo de forma pública para que todos los empresarios tengan las mismas oportunidades y no sólo unos poquitos caciques de la ciudad.
M.O.: Aunque los ayuntamientos se constituirán cuando este periódico ya esté en la calle, todo el mundo da por hecho que serás el próximo alcalde de la ciudad. ¿Cuál ha sido el primer contacto con el grupo municipal del PSOE?
P.G.: Ha sido muy positivo. Y no pararemos hasta que lleguemos a un acuerdo porque en los dos grupos hay voluntad de llegar a un acuerdo. Nosotros tenemos 8 concejales y ellos tienen 5. Y no hay otra posibilidad. Es lo que mayoritariamente quiere la ciudad, no sólo los votantes del PSOE e Izquierda Unida sino los de otros partidos, excepto los votantes del PP. Hay una inmensa alegría en la ciudad. Es salir a la calle y todo el mundo te felicita diciendo que por fin hemos cambiado el Gobierno, porque aquí hay gente que sólo ha conocido gobiernos conservadores y del PP. El PSOE ya ha dicho que va a votar a Izquierda Unida en la alcaldía y ahora se trata de construir un programa conjunto. Nuestra voluntad es que entren en el equipo de gobierno para darle más estabilidad a la institución y creo que en los próximos días remataremos ese programa conjunto, que es lógico y que se presentará a los ciudadanos como garantía de que está claro lo que vamos a hacer y que está claro que va a haber estabilidad.
M.O.: ¿Y cuáles van a ser las primeras medidas que va a poner en marcha como alcalde?
P.G.: Como no hemos terminado las negociaciones y habrá que respetar la voluntad del otro socio yo sólo puedo decir lo que hemos estado diciendo durante la campaña electoral, hablando como candidato a la alcaldía día. Como candidato hemos insistido mucho, como te comentaba antes, en la contratación en el Ayuntamiento, con igualdad de oportunidades para todos los empresarios. Y es hasta llamativo que tengamos que decir esto un partido de izquierdas, pero es que lo que ha habido aquí es un nido de caciques.
Otro punto sería cambiar el plan de urbanismo porque aquí parece que todas las ciudades tenemos un plan de urbanismo sobredimensionado, resultado del boom del ladrillo. En Zamora se hizo un plan para una ciudad de 170.000 habitantes cuando esta ciudad sólo tiene 65.000 desde hace muchos años, con tendencia a la estabilidad e incluso al descenso. Es una ciudad que tiene un planteamiento urbanístico para el triple de habitantes de los que realmente tiene y eso crea muchas disfunciones y urbanizaciones aisladas de la ciudad. Eso es lo que nosotros ahora tenemos que tratar de evitar.
Los servicios sociales también están muy ajustaditos y con tendencia a la baja cuando aquí las necesidades sociales son cada vez más debido a la pobreza y la falta de empleo. Por lo tanto, hay que ayudar más a la gente que lo necesita. Por ejemplo, todos los ayuntamientos tienen esa partida para situaciones de urgente necesidad como la compra de bombonas o un mes de alquiler. Son parches que no solucionan la vida de la gente, pero algo hay que hacer desde los ayuntamientos. Y luego hemos insistido muchísimo en construir la ciudad a partir de presupuestos participativos. Y eso es muy importante. Hasta ahora los presupuestos se hacen en un despacho, que es lo típico del Partido Popular. Y aunque es mucho más difícil hacerlo de la otra manera, que es por una construcción conjunta, vía asociaciones de vecinos, del mundo sindical… el que la gente participe te da más estabilidad. La construcción de una ciudad en la que todo el mundo participa y en la que a todo el mundo se le pide consulta da más estabilidad porque al final todo el mundo está un poco más satisfecho de haber colaborado. Eso es fundamental.
M.O.: Quien conoce de cerca Zamora dice que es una organización pequeña pero muy bien cohesionada. ¿Cómo funciona Izquierda Unida en Zamora?
P.G.: Esa conexión se puede lograr mejor en una ciudad pequeña. Somos una organización muy modestita en cuanto a afiliados. Creo creo que ahora mismo podemos ser 165 afiliados y otros tantos simpatizantes, dentro de este proceso que se ha abierto de simpatizantes sin papeles. Y en que se ha acercado mucha gente a Izquierda Unida. Aunque nosotros siempre hemos tenido las puertas abiertas a gente no afiliada para participar en nuestras reuniones. Desde la constitución de Izquierda Unida en Zamora capital existe una norma y es que todos los lunes a las siete y media la organización se reúne con todos los militantes, todos los simpatizantes y todos los que quieren ir a la reunión para plantear los temas municipales, los temas de la provincia desde lo que nosotros podemos hacer en la capital, y también los temas generales que son las marchas por la dignidad, las mareas y todo lo que ha habido por aquí. Esas reuniones permanentes y abiertas durante todas las semanas de todos los años ha cohesionado muchísimo a la organización. Es una organización abierta y no compuesta de órganos intermedios que se reúnen, que también los tenemos.
Pero la reunión de los lunes es fundamental y cualquier decisión del órgano colegiado, o del Consejo Político, es siempre informada, debatida y hay una participación total y absoluta de todo el mundo, incluidos los simpatizantes. Hombre, nos lo podemos permitir, y yo lo entiendo, porque somos una organización pequeña; aquí todo el mundo trabaja, todo el mundo colabora y todo el mundo se siente como si fuera el primero y el primero se siente como si fuera el último, esa es la clave.







