El Presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, transmitió el discurso de los conservadores de algunos países europeos, incluido Alemania, volviendo a poner en tela de juicio las medidas sobre la deuda griega anunciadas el 5 de diciembre. Se trata de una medida política para castigar al Gobierno griego por haber tomado medidas en favor de los 1,6 millones de pensionistas y por haber suspendido la subida del IVA en las islas del norte y el Mar Egeo. Yo condeno enérgicamente este nuevo chantaje contra el gobierno griego.
Los círculos conservadores, en violación de todos los acuerdos, todavía no aceptan que un gobierno está tratando de salir de la austeridad sin fin impuesta a ellos. Es una vergüenza para Europa. Esto sólo alimentará las tentaciones de regresión nacionalista que estamos viendo en todas partes del continente.
Basta de chantaje, basta de presiones, basta de humillación.







