El Partido Comunista de Extremadura reitera, una vez más, su apuesta por el ferrocarril como elemento vertebrador, tanto dentro del propio territorio extremeño como de la región con el resto del país.
Nos oponemos por tanto a los planes del gestor ferroviario ADIF, que pretende convertir el tramo Plasencia-Béjar en una Vía Verde, dedicada sólo a un uso turístico-recreativo.
Esta conversión conllevará la retirada de la mayoría del material ferroviario, por lo que una futura reapertura de la línea estaría supeditada a una fortísima inversión económica, mucho mayor de la que sería necesaria de abordarse ahora dicha puesta en marcha.
También consideramos un despropósito dedicar los recursos a la Alta Velocidad, mientras se dejan languidecer las líneas convencionales, mucho más importantes para la vertebración del territorio.
En la actualidad Extremadura sólo cuenta con conexión vía ferroviaria con el centro (Madrid) y, en precarias condiciones, con el sur (Andalucía). La conexión con el resto del país únicamente se puede realizar previo paso por Madrid, debido al obsoleto diseño radial de nuestra red ferroviaria.
El PCEx apuesta por un diseño ferroviario descentralizado, en malla, que permita una conexión rápida y directa entre todas las regiones.
En ese diseño Extremadura juega un papel determinante, al discurrir por su territorio un buen trecho de la ruta de la Vía de la Plata: el nexo de unión entre el sur y el norte peninsulares por el oeste sin desviarse por Madrid.
El futuro de nuestra región pasa por ese cambio de diseño en la red ferroviaria, así
como por la mejora de los materiales y líneas convencionales.
Todas estas mejoras se podrían realizar por una fracción del presupuesto que se está dilapidando en conectar Badajoz con Madrid por Alta Velocidad, un proyecto que ahonda en el obsoleto diseño radial, y que mantendrá a nuestra región incomunicada tanto con el sur como con el norte peninsulares.






