Mundo Obrero: Cuando CCOO y UGT anunciasteis la convocatoria de paros laborales de dos horas el 8 de Marzo, dijisteis que era para dar dimensión laboral y cobertura legal a una reivindicación social y civil. ¿Cuál es la relación que tiene CCOO con las organizaciones del movimiento feminista y cómo estáis trabajando en esta movilización internacional?
Elena Blasco: Las CCOO hemos estado siempre en primera línea en la lucha por los derechos de las mujeres y por la igualdad. Las Secretarías de Mujeres conectan el movimiento sindical y el feminista, así como nuestra amplísima base de afiliadas con la doble militancia sindical y feminista. Este 8 de Marzo sumaremos nuestra fuerza sindical en una jornada de movilización reivindicativa y de confluencia social, con una huelga con voluntad inclusiva, solidaria y feminista, que prioriza la lucha por la igualdad. Nos hemos reunido varias veces con la Comisión 8 de Marzo para la coordinación de actuaciones y en las manifestaciones, porque queremos sumar para el éxito de la convocatoria.
M.O.: ¿Cuáles son las reivindicaciones que demanda CCOO en esta convocatoria del 8 de marzo?
E.B.: Reclamamos medidas efectivas para eliminar las brechas y la precariedad en el empleo. Medidas en corresponsabilidad y servicios públicos para compartir los cuidados. Dignificar el trabajo doméstico. Un sistema de protección social igualitario. La Renta Mínima Garantizada. Combatir la brecha salarial en empleo y pensiones. Igualdad en reconocimiento y representación. Una educación pública laica, feminista, libre de lgtbfobia. Un consumo sostenible que respete derechos laborales. Políticas de igualdad con recursos y personal suficientes, objetivos realistas y evaluables. Una política que priorice el fin de la violencia machista y la precariedad laboral.
M.O.: Habéis calificado el Pacto de Estado sobre Violencia de Género de insuficiente, subrayando las deficiencias en el marco laboral. ¿Cuáles son esas carencias?
E.B.: CCOO exige un Plan de actuación urgente para la contratación y fomento del empleo de las mujeres víctimas de violencia de género (VVG), con itinerarios personalizados y mejoras en derechos económicos y prestaciones sociales.
Denunciamos los escasos y precarios contratos realizados a VVG. En 2016 se tramitaron 237 de sustitución y 700 bonificados, únicamente 84 mujeres accedieron a suspender o extinguir su contrato con derecho a prestación y resultan insuficientes los recursos y prestaciones existentes. Datos que no se corresponden con las 140.000 denuncias anuales de potenciales VVG. De gran importancia es garantizar el ejercicio de los derechos laborales y económicos.
El gran escollo del Pacto es la financiación, saber si los PGE 2018 incluirán los 200 millones comprometidos por el Gobierno.
M.O.: ¿En qué consistirían las garantías de derechos laborales y las políticas activas de creación de empleo para las víctimas y familias de violencia de género?
E.B.: Dotar de los recursos necesarios el Programa para Inserción socio-laboral de mujeres VVG, con medidas efectivas en formación y empleo y garantías para la autonomía económica y personal de las mujeres, cuyo desarrollo y evaluación de las medidas deberá contar la creación de una Comisión de Seguimiento en la que se integre la participación activa de las organizaciones sindicales y patronales.
M.O.: ¿Cómo está trabajando el sindicato la desigualdad economía y laboral de las mujeres, tan fundamental en el resto de las desigualdades?
E.B.: No se puede corregir la desigualdad salarial sin acabar con la desigualdad laboral y social. Resulta imprescindible desarrollar un diálogo social tripartito encaminado a emprender las reformas precisas que garanticen la igualdad retributiva entre hombres y mujeres, actuando sobre todos y cada uno de los aspectos que la provocan: segregación educacional y profesional; acceso y contratación; la clasificación profesional; intervención en los procesos de promoción y ascensos; revisión anual de las clasificaciones profesionales y la valoración de puestos de trabajo.
Además de otras transformaciones de ámbito legal es preciso tener mayor implicación de la Inspección de Trabajo.
M.O.: ¿Para cuándo tendremos en este país una ley de Igualdad Salarial?
E.B.: El Gobierno olvida que las mujeres trabajan dentro y fuera del hogar. O ¿solo es trabajo, aquel que se registra, que se legisla? Hay que cambiar la mentalidad patriarcal de la infravaloración de las capacidades y cualidades femeninas. Se necesita una ley que: favorezca la transparencia salarial y la lógica igualitaria en puestos y categorías; garantice el acceso al mercado laboral con las mismas garantías; acabe con las brechas de género desde su origen y permita acabar con las brechas en las prestaciones contributivas y asistenciales.







