La Fundación de Investigaciones Marxistas y el Grupo de Educación del Partido de la Izquierda Europea (PIE) organizaron conjuntamente los pasados días 6 y 7 de abril el II Encuentro Europeo sobre Ciencia e Investigación: Uniciencia 2018.
En la primera edición, en noviembre de 2011, se evaluaron las políticas de ajuste que se habían impuesto para el desarrollo científico y la investigación en universidades públicas y centros de investigación en Europa. En esa reunión ya se advirtió sobre el impacto negativo que podría tener en la sociedad en términos de pobreza y desigualdad. En esta segunda edición, la FIM ha querido profundizar en estas consecuencias y avanzar cómo debe ser el modelo alternativo a las políticas neoliberales, cómo y qué se puede investigar desde una perspectiva sostenible, equitativa, respetuosa con la vida, la paz, una ciencia desde una perspectiva de la izquierda.
Los objetivos de las jornadas fueron:
-Análisis de la situación de la ciencia y la investigación en universidades europeas y centros de investigación.
– Estudiar cómo la falta de recursos e inversión convierte la investigación en precariedad, especialmente para las mujeres, y la ciencia en un lastre.
– Analizar cómo la dependencia de tecnología externa y una política científica sumida en el abandono, tiene como consecuencia la falta de desarrollo tecnológico con implicaciones que conducen a la desigualdad y la pobreza.
– Transmitir las conclusiones sobre el futuro de la política científica desde una perspectiva de la izquierda, optimista y responsable.
– Hacer un llamamiento a los gobiernos para aumentar drásticamente la inversión en I+D+i
En la mesa de conclusiones se apuntó que el problema que atraviesa la ciencia en España y en los países del sur de Europa es de modelo científico y económico, de prioridades y voluntad política. “No queremos países sin industria y sólo dedicados al sector servicios y actividades de bajo valor añadido que nos encadenan a una dinámica de bajos salarios. Necesitamos un país que produzca de forma sostenible, con centros de investigación donde se pueda desarrollar el enorme potencial de nuestras investigadoras. Sólo lo conseguiremos invirtiendo en ciencia y universidad.







