Casi un centenar de trabajadores y trabajadoras de Burger King en Gijón, están realizando diversas movilizaciones para exigir al Grupo Nalón, empresa que se hizo cargo de varios establecimientos de la cadena en la ciudad a principios de año, que cumpla con las condiciones del acuerdo de subrogación.
En la actualidad, el nuevo franquiciado, no sólo no está respetando las condiciones que ya logró la plantilla años atrás, sino como viene denunciando la asamblea de trabajadoras y trabajadores, estas han ido empeorando con el impago de horas extras o de bajas laborales, la amenaza de cierre de la empresa, el aumento de la carga de trabajo y las contrataciones mediante ETT´s, con la consiguiente merma de derechos laborales.
Aaron Parada, uno de los representantes de la asamblea, declaró a Mundo Obrero Asturias, durante la concentración de protesta celebrada el pasado 23 de mayo que su única exigencia es “que se cumpla la ley y las condiciones de la subrogación, tal y como esta marcado en el artículo 44 del Estatuto de los trabajadores”. Asimismo insistía en que “ya llevan cinco meses en esta situación, desde el primero de enero de 2018”.
La estrategia de movilizaciones planteada por la plantilla está dando sus frutos, consiguiendo con ella muestras de solidaridad de un número importante de organizaciones políticas y de sindicatos de clase, incluyendo la del Partido Comunista de Asturias en un comunicado que hizo público a principios del mes de mayo. Igualmente han conseguido el apoyo de todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Gijón, con la excepción del Partido Popular, para promover una declaración institucional en la que el consistorio expresó su apoyo a la lucha que están llevando a cabo las trabajadoras y los trabajadores de Burger King en la ciudad.
Desde la asamblea de trabajadores en lucha lo tienen “muy claro”, seguirán convocando cuantas movilizaciones y protestas sean necesarias hasta que la empresa Grupo Nalón cumpla con sus compromisos, cesen las amenazas y la represión, se respeten los derechos laborales y el conjunto de la plantilla vea satisfechas todas sus reivindicaciones.
La empresa asturiana Grupo Nalón ya ha protagonizado varios episodios de represión, vulneración de derechos y coacción a los trabajadores; en 2017, siendo condenados sus propietarios por coacciones y amenazas durante las elecciones sindicales, y en 2015, viéndose obligados judicialmente a readmitir a tres trabajadoras despedidas tras convocar elecciones sindicales.








