El pasado 15 de marzo, las autoridades alemanas prohibieron en Berlín un acto que iba a realizar en la capital alemana la ex prisionera palestina Rasmea Odeh, una reconocida activista por la liberación de las prisioneras políticas palestinas, que sufrió en carnes propias violaciones, torturas, detención y deportación.
Además de prohibir el acto, obligarla a alejarse del centro donde se iba a realizar el encuentro y seguirla durante kilómetros, le cancelaron su visado. Los organizadores denuncian que esta prohibición es un ataque contra el pueblo palestino y que las autoridades alemanas responden así ante la dura campaña de acoso por parte de los embajadores de Israel y de Estados Unidos en Alemania y de la prensa pro-apartheid que acusa a Odeh de anti semita y de hasta de terrorista. También coincide con las demandas de los seguidores del partido de la extrema derecha AfD (Alternativa por Alemania) racistas, anti-musulmanes y revisionistas del Holocausto que exigieron que se revocara su visado.
Cientos de policías rodearon el lugar, al que habían acudido una quincena de contra manifestantes sionistas portando banderas israelíes. Esta es una forma más de impedir que pueda oírse su discurso.Los organizadores han facilitado el siguiente correo electrónico para recoger declaraciones de apoyo a Rasmea Odeh: samidoun@samidoun.net







