La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) combina el 1 de Mayo (día internacional de los trabajadores) con el 3 de mayo (día mundial de la libertad de prensa) para reclamar una ley de derechos laborales del periodismo y también que se regule el derecho a la información de la ciudadanía. Advierte la FeSP que “la información es un derecho esencial como la sanidad y la educación”.
En su declaración sobre las dos jornadas reivindicativas, la organización sindical de los periodistas reclama simultáneamente “garantizar el derecho a la información de la ciudadanía y unas condiciones laborales dignas para las y los profesionales”. La precariedad del periodismo provoca la desinformación social.
“Las graves consecuencias sanitarias, económicas y sociales del coronavirus -denuncia la FeSP- han degradado todavía más la situación laboral de un sector muy perjudicado por la crisis del 2008” y han provocado un escenario en el que proliferan “las medias verdades, las medias mentiras y las falsas informaciones”.
Libertad para Assange
Los sindicatos de periodistas piden “ayudas económicas para los medios de comunicación con la garantía de que las empresas mantengan todos los puestos de trabajo” y una ley de derechos laborales que proteja también al colectivo más vulnerable, el de los periodistas a la pieza y freelances.
Pide además la FeSP la derogación de la ley mordaza y “la libertad inmediata para el fundador de Wikileaks, Julián Assange, injustamente perseguido por hacer uso del derecho a la información en relación a cuestiones que destacan actuaciones como mínimo irregulares de distintos gobiernos, entre ellos el de Estados Unidos”.







