En este nuevo episodio represivo, oficiales de alto rango de Carabineros pretendieron engañar y confundir a la opinión pública y medios de prensa. Eso incluyó hablar de “filtración” mal intencionada de imágenes y personas que mentían y ocultar la acción del carabinero que empujó al joven de 16 años al cauce del río Mapocho, desde el Puente Pío Nono. Pero no se trataba de “filtración” sino de filmaciones de la cámara de TeleSur y de otras imágenes grabadas desde celulares que fueron mostradas a la opinión pública. Los hechos demostraron que los brigadistas de salud y manifestantes que denunciaron el hecho, hablaron con la verdad.
En horas de la noche del viernes y durante el sábado, la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó peritajes e investigaciones y concluyó, junto a la Fiscalía Centro Norte, que el carabinero Sebastián Zamora Soto, podía ser acusado de presunto delito de homicidio frustrado. Eso ratificó los testimonios, grabaciones, denuncias y declaraciones que altos oficiales quisieron desconocer y desvirtuar.
Un protagonista en eso fue el teniente coronel Rodrigo Soto, quien habló con mucha energía para señalar que “quiero recalcar muy fuertemente sobre un video, imágenes que andan por las redes sociales, donde dicen que supuestamente Carabineros habría arrojado a un menor de edad al lecho del río Mapocho. Quiero desmentir rotundamente este tipo de situación, por ningún motivo Carabineros arrojó a esta persona al lecho del río”.
Luego, en tono de denuncia, el teniente coronel afirmó que “Carabineros desmiente este tipo de situación, ya basta de mentirle a las personas que dicen cosas de Carabineros que jamás ha cometido y eso nos causa mucho dolor”. El funcionario, por cierto, es oficial de Fuerzas Especiales, dotación a la que pertenece el uniformado detenido, y grupo policial metido en cientos de querellas y denuncias por actos represivos y criminales en distintos puntos del país. Luego enfatizó: “Carabineros jamás va a querer agredir a una persona, Carabineros jamás va a querer hacer una cosa así tan grave, como lanzar a una persona la lecho de un río”.
Transcurrieron un par de horas y dentro del alto mando de la institución policial comenzaron a revisar las evidencias y las filmaciones, y entró la preocupación. El teniente coronel Rodrigo Soto tuvo que salir a retractarse, pero lo hizo de manera confusa. “Lo que Carabineros desmintió y vuelve a desmentir absolutamente es que se haya tomado de los pies a esta persona o que haya sido botado al río por un chorro del carro lanza aguas, como lo inventaron testigos en redes sociales”. Luego, entró en las conocidas tesis comunicacionales de Carabineros destinadas a relativizar o exculparse de acciones criminales: “Este lamentable accidente se produjo en un contexto intenso de detención de personas que causaban desórdenes, y que ahora la Fiscalía deberá evaluar con todos los antecedentes a su disposición”. El alto oficial remarcó su intención de justificar el acto delictivo: “Los hechos ocurrieron en un contexto de un procedimiento con incidentes y el carabinero que aparece en el video está claramente identificado”.
Posteriormente, y de acuerdo a trascendidos, producto de reuniones en el alto mando que habrían incluido al general director de Carabineros, Mario Rozas, se determinó que saliera a hablar el Jefe de Zona Santiago Oeste, general Enrique Monrás, en la misma línea justificadora y de relativización. “Para mí el funcionario intentó detenerlo (al joven), pero la persona pierde el equilibrio y cae. Si es empujado o cae solo, se va a determinar en la investigación. Ahí se va a ver si el carabinero lo empujo o se cayó”.
Luego, Monrás en el mismo punto de prensa declaró que “la imagen que nosotros tenemos a través de las cámaras de la Municipalidad de Santiago es que, en el contexto que yo le señalo, el escuadrón va en desplazamiento, corriendo y uno de los carabineros intenta detener a este joven en la proximidad de la baranda, pierde el equilibrio y cae”.
En esa instalación comunicacional, el general manifestó que “lo que nosotros hemos señalado es que esto ocurre en un procedimiento de control de orden público cuando los carabineros estaban siendo agredidos, cuando se intentó detener con trabajo de personal de Infantería, con trabajo de equipos mecanizados, y lamentablemente esto sucedió en una fracción de segundo cuando, aparentemente, el carabinero intenta detener a este joven y cae por la baranda del puente”.
Como ocurrió con Carabineros en muchos episodios pasados, el general Enrique Monrás no reconoció el acto represivo ni la mala acción del funcionario policial. “No creo que fue un error. Yo creo que es un hecho que lamentamos, es un joven, el carabinero también es un joven, esto ocurrió en una fracción de segundo”.
Como sea, la investigación de la PDI y las primeras conclusiones de la fiscal de Alta Complejidad Ximena Chong, apuntaron a que se podría tipificar el delito de homicidio frustrado y a que hubo una actuación inadecuada del carabinero Sebastián Zamora.
Durante el sábado, Carabineros reprimió severamente a unas cien personas que se manifestaron en los alrededor de la Clínica Santa María para expresar su solidaridad con el joven herido y su condena al actuar de la policía uniformada.







