Corría el año 1938, en plena Guerra Civil y con miles de personas asesinadas por la represión, cuando las autoridades coruñesas vieron la oportunidad de hacer de las torres de Meirás, pertenecientes a la familia de la escritora Emilia Pardo Bazán, el idílico lugar vacacional de Franco. Un pazo privilegiado que albergaría a la familia del dictador y acogería a una nueva élite que saldría muy beneficiada social y económicamente por su régimen.
La adquisición de Meirás se preparó con la connivencia del gobernador civil, Julio Muñoz, junto a empresarios como Pedro Barrié de la Maza, para que la Junta Provincial Pro Pazo del Caudillo hiciera de este inmueble la residencia del Jefe del Estado, aunque acabó siendo la residencia de verano de la familia de Franco durante más de 80 años.
Condenados a devolver el pazo
El Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña estimó la demanda del Estado y condenó a los herederos del dictador a devolver el pazo de Meirás, dejando claro que esta adquisición, tal y como dice la demanda, fue “una venta simulada” realizada en un contexto de represión, abusos continuos, expropiaciones forzosas y coacciones.
En noviembre de 2004, en una asamblea del local Portas Ártabras, perteneciente a la Asociación de Amigos de los Museos de Galicia, se creó una asociación de ámbito comarcal que sería la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de la Coruña (CRMH), con el claro objetivo de organizar actividades para suprimir la simbología franquista, entre otras actividades enfocadas a defender la democracia.
Ao pobo o que é do pobo
En estos primeros grupos de trabajo de la CRMH hubo una gran implicación de muchas personas, entre las que destacamos el trabajo de Manuel Monge o Plácido Lizancos, y de ahí salió una concentración delante del Pazo de Meirás con un cartel con la palabra devolución.
Tras la primera movilización -a la que acudieron una veintena de personas-, se sumaron una serie de actividades reivindicativas con el fin de implicar a las autoridades para lograr la devolución del pazo. La primera marcha cívica tuvo lugar en 2005 y la segunda en 2007. Fue en ésta donde el actor y vecino de Meirás Fernando Morán leyó un manifiesto titulado Devolver ao pobo o que é do pobo.
Otro de los acontecimientos importantes fue, en agosto de 2008, un acto de protesta en contra de la boda de la bisnieta de Franco en Meirás, donde se repartieron folletos que dejaban claro que esa familia no era bienvenida ni en Sada ni en Galicia.
Romper el discurso del franquismo
Además de actividades, tenemos que destacar los trabajos de divulgación y la implicación de historiadores donde se detallaban los hechos sobre cómo las torres de Meirás habían llegado a las manos de la familia Franco. Entre estas investigaciones señalamos la publicación del libro de Carlos Babío y Manuel Pérez, basado en una larga investigación: ‘Meirás / Un pazo, un caudillo, un expolio’, en el que se documenta cómo se realizó la adquisición de Meirás, un relato que rompe con el discurso franquista y pone de manifiesto la corrupción sistémica en el modo de actuar de los Franco y de la élite que vivió a su abrigo.
El ayuntamiento de Sada fue la primera institución que se comprometió con estas demandas, exigiendo que el pazo fuera declarado de Interés Cultural, lo que permitiría la apertura al público unos días al mes.
En 2017, la Diputación de A Coruña, los ayuntamientos de A Coruña y Sada, la Iniciativa Gallega de la Memoria, la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica y la universidad crearon la Junta Pro Devolución del Pazo de Meirás, una entidad contraria a la que había sido la antigua Junta Pro Pazo del Caudillo, creada con el fin de entregar el inmueble a Franco.
Desde esta entidad se trabajó para elaborar un informe histórico y jurídico que sería clave para el juicio que tuvo lugar en el mes de julio y que recalcaba importantes ideas, como que el inmueble fue donado de forma fraudulenta.
En 2019 hubo un acuerdo histórico en el Parlamento: todos los grupos aprobaron por unanimidad una proposición no de ley en la que se instaba al gobierno a iniciar un proceso civil para la devolución de Meirás al patrimonio público.
No fue hasta septiembre cuando el juzgado estimó íntegramente la demanda interpuesta por el Estado, a quien declara propietario del Pazo de Meirás. Ahora, desde la CRMH estamos preparando una exposición que se ubicará en el Obelisco (A Coruña) y que explicará todo este largo proceso a modo de síntesis con el título: [Es]pazo Meirás.
Desde el movimiento memorial celebramos el resultado de esta acción judicial que pone fin al relato mantenido en la falsa legalidad franquista y hace que los años de movilización cobren una vital importancia, hecho que recalcó la magistrada coruñesa Marta Canales, quien dijo que «la posibilidad de articular esta demanda nace de un importante estudio histórico y de un consenso social, logrado tras muchos años, que responde a la madurez del sistema democrático». Es decir, una victoria que se gestó en las manifestaciones donde se pedía devolver ao pobo o que é do pobo.







