Los emigrantes no somos turistas

(*)

·

·

Sin trabajo, sin ingresos y sin vuelos para regresar a nuestros lugares de origen. Apenas la punta del iceberg del problema que afrontamos los emigrantes españoles en Alemania por la pandemia. Los más afectados por las consecuencias económicas. Millones de nosotros nos encontramos de un día para otro despedidos, confinados y varados, lejos de nuestros hogares. Algunos sin asistencia médica.

Cuando llegaba la Navidad, muchos emigrantes regresaban a España para pasar los días festivos con la familia. Sin embargo, lo que hasta ahora era una costumbre puede truncarse por la crisis del Covid-19. Las exigencias del gobierno para entrar en el país, como tener una PCR negativa, se convertirán en un cierre de fronteras encubierto.

Los emigrantes españoles rechazamos frontalmente esta medida por provocar que el retorno navideño sea un artículo de lujo, accesible solo para quienes puedan permitírselo. En muchos de los países de nuestra acogida esta prueba PCR se realiza en casos muy concretos bajo prescripción médica, mientras que en otros trae consigo costes inasumibles para una mayoría.

En Alemania, un test por cuenta propia cuesta entre 75 y 150 euros. En Dinamarca aumenta hasta los 350. Y esto sin tener en cuenta los retrasos en los resultados y el previsible colapso de los laboratorios si esta iniciativa se extiende a nivel europeo, lo que haría imposible el desplazamiento para gran parte de la emigración.

Exigimos al gobierno de coalición que facilite el acceso a las PCR, haciendo que sean gratuitas para los que, por motivos logísticos o económicos, no lo podemos hacer en nuestro país de residencia. Los emigrantes no somos turistas. Tenemos una sensación de abandono y ninguneo por parte de las instituciones españolas.

Hay dos millones y medio de españoles residiendo en el exterior, a los que hay que garantizar el acceso a las pruebas y que sean gratuitas. No estamos fuera de España por gusto. Muchos de nosotros somos parte de esos trabajadores esenciales que tanta falta hacen ahora en nuestro país, expulsados por años de recortes y maltrato en nuestras condiciones laborales.

Wuppertal (Alemania)

ETIQUETAS: