El pasado 12 de abril salió desde el puerto de Barcelona la nueva Flotilla Global Sumud. Se sumaron otras embarcaciones de la Flotilla de la Libertad. En paralelo, y arrancando desde Mauritania, salía también la Marcha Global Sumud, que recorriendo todo el Magreb pretendía llegar a Gaza a través de la península del Sinaí, atravesando Egipto.
Nuevamente se movilizaban a más de 1.000 activistas por los derechos humanos que querían romper el silencio sobre el genocidio que continúa en toda Palestina, especialmente en Gaza, aunque también en Cisjordania. El pretendido plan de paz, que tanto se publicitó a nivel mundial y que sigue sin arrancar, junto con las agresiones armadas imperialistas de EE.UU, contra otros países como Venezuela o Irán, que luego continuó con los nuevos ataques del régimen genocida israelí al Líbano, más la amenaza de agredir a Cuba, opacaron la terrible situación por la que atraviesa Gaza.
En un primer momento la nueva flotilla fue bastante obviada por los grandes medios de comunicación oficiales. Tuvo que ser el ataque, nuevamente de la marina israelí, el 29 de abril, con la interceptación de 22 de las embarcaciones de unas 60 que componían la flotilla —que ya se acercaba a Creta— la que volviera a poner en el candelero a Gaza y el esfuerzo humano y humanitario, por romper el bloqueo.

Y es que la agresión ilegal y criminal del régimen israelí contra la flotilla adquiría nuevos tintes, más dramáticos, en esta ocasión. No se intentó parar a todos los barcos, sino que se asaltaron 22 de ellos, a los que dañaron motores y velas para inutilizar su navegación, se llevaron a un barco prisión a todas las personas, cerca de 200, que navegaban legalmente y por motivos humanitarios mandatadas por NN.UU., los maltrataban violentamente de manera consciente y sistemática a todas ellas, pero devolviéndolas a un barco griego en aguas de Creta y secuestrando a dos dirigentes carismáticos de la Global Sumud Flotilla, Saif Abukeshek, ciudadano español y Thiago Ávila, ciudadano brasileño.
El maltrato físico y psicológico, y, el intento de criminalizar a Saif y a Thiago como terroristas, fracasó, porque volvió a elevarse una ola de protestas populares, en todo el mundo contra la brutalidad de ese régimen y la exigencia de libertad para los dos compañeros. Estos fueron finalmente liberados el 10 de mayo, habiéndose declarados durante su cautiverio en huelga de hambre.
El grueso de la flotilla, que no había sido interceptada, volvió a navegar hacia Gaza. Más de 60 embarcaciones de la Global Sumud Flotilla y de la Flotilla de la Libertad se pusieron nuevamente en marcha, volviendo a ser atacadas e interceptadas, el 19 de mayo, con cerca de 500 personas a bordo. Estas han sufrido golpes, humillaciones, posturas forzadas, con horas arrodillados en el suelo, con las manos atadas fuertemente con bridas y la cara contra el suelo, y se ha llegado al extremo de realizar también agresiones sexuales, denunciadas en más de una decena de casos, con violaciones anales con porras o pistolas, algo de moda en el ejército sionista contra los presos palestinos y tocamientos brutales sobre las partes genitales.
La alegría de la liberación de todas las personas integrantes de la flotilla, el 22 de mayo, entre ellas unas 44 de nacionalidad española, se empañó dolorosamente, cuando el grupo de 6 personas que aterrizaron en el aeropuerto de Bilbao fue agredido y apaleado por la policía autonómica, la Ertzaintza, por el simple hecho de que una mujer intentó pasar la valla de llegada cuando ya se acercaba a ella su compañero y los demás activistas.
Pero mientras la gente solidaria con Palestina es agredida, el pueblo palestino es asesinado. En el periodo que ha durado el viaje de la Flotilla, entre el 12 de abril y el 22 de mayo, han asesinado en Gaza a 127 personas, y han herido a 521, a pesar de que está en vigor el acuerdo de alto el fuego. Además, la población, más de 2 millones de personas, sigue sin casas, con una alimentación racionada, y presa de plagas de ratas, mosquitos, y epidemias.
En el mismo periodo, en el Líbano, el ejército israelí ha asesinado a 1045 personas y herido a 2812. Con una especial saña contra los trabajadores sanitarios: han sido asesinados a 120 y herido a unos 260 en los ataques aéreos israelíes en todo el Líbano desde el 2 de marzo.
Mientras, la marcha Global Sumud por el Magreb, al momento de escribir este texto, está detenida en Libia, imposibilitada de continuar hacia Gaza, obstaculizada por una de las fracciones armadas —aliadas a Egipto— que pelean por el poder en ese estado fallido en el que convirtieron a la Libia de Gadafi.
Pero mientras siga la opresión sobre los pueblos, estos se levantarán una y otra vez. Organizaremos nuevas flotillas y marchas, que compartan la solidaridad de todos los pueblos con aquellos que luchan por su libertad y su dignidad.







