La Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) denuncia la discriminación de los quinientos pueblos que en los siete millones de kilómetros cuadrados de la Amazonía están siendo abandonados en las campañas de vacunación.
Sobre todo por la actitud del gobierno del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que sigue negando la gravedad de la pandemia. Investigaciones universitarias aseguran que el coronavirus afecta cinco veces más a la población indígena.
La COICA no ha recibido respuesta a su reclamación para que el gobierno de Brasil garantice el acceso a las vacunas de toda la población indígena.
La Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB) advierte que padecen “un doble escenario de guerra, contra la pandemia y contra el presidente Bolsonaro”.
Ante la actitud del gobierno brasileño, la COICA hace un llamamiento a la comunidad internacional para conseguir, mediante un Fondo de Emergencia Amazónica, cinco millones de euros en medicinas y alimentos.








